La envidia es aquel sentimiento en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sean bienes o cualidades superiores.
Cuenta la Leyenda, que una vez una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga. Esta huía rápido por miedo a la feroz depredadora pero serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada... En el tercer día, ya sin fuerzas, la Luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro dar ese privilegio a nadie pero como te voy a devorar puedes preguntar...
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No, contestó la serpiente...
- ¿Yo te hice algún mal?
- No, volvió a responder.
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar...
Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos: ¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo?
Sencillo... porque no soportan verte brillar.
La Envidia es el peor sentimiento que podemos padecer...
Que envidien tus logros, tu éxito... Que envidien verte brillar...
Cuando esto pase no dejes de brillar, continua siendo tú mismo, sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran.
Sigue brillando y no podrán tocarte... porque tu Luz seguirá intacta.
En una isla muy linda de naturaleza indescriptible, vivían todos los sentimientos y valores del hombre; "El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría, el Amor".
Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría... como también, todos los demás, incluso el Amor
Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.
Entonces todos prepararon sus barcos y partieron.
Únicamente el Amor quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.
Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el Amor decidió pedir ayuda.
La riqueza pasó cerca del Amor en una barca lujosísima y el Amor le dijo: "Riqueza... ¿me puedes llevar contigo?". No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, Amor...
Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. "Orgullo te ruego... ¿puedes llevarme contigo?". No puedo llevarte Amor... respondió el Orgullo: aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?
Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando: "Tristeza te lo pido, déjame ir contigo". No Amor... respondió la Tristeza. Estoy tan triste que necesito estar sola.
Luego el Buen Humor pasó frente al Amor, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.
De repente una voz dijo: "Ven Amor te llevo conmigo". El Amor miro a ver quien le hablaba y vio a un viejo.
El Amor se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.
Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue.
El Amor se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: "Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?".
- "Ha sido el Tiempo", respondió el Saber, con voz serena.
- ¿El Tiempo?... se preguntó el Amor, ¿Porqué será que el tiempo me ha ayudado?
Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el Amor en la vida.
Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu...
Nos amamos... empezó el joven
Y nos vamos a casar... dijo ella.
Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán.
Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
Por favor, repitieron, ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando su palabra...
Hay algo,-dijo el viejo- pero no sé... es una tarea muy difícil y sacrificada.
Nube Azul... -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena. ¿Comprendiste?
Y tú, Toro Bravo -siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno.
Cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Azul. ¡Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte y él hacia el sur.
El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas.
Eran verdaderamente hermosos ejemplares.
Y ahora ¿qué haremos?, -preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
No, dijo el viejo.
¿Los cocinaremos y comeremos su carne?, propuso la joven.
No, repitió el viejo. Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero. Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres...
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros.
El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso.
Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse.
Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón.
Si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro.
Si quieren que el amor perdure... "vuelen juntos, pero jamás atados".
El miedo es una emoción básica y positiva, en tanto forma parte de nuestro equipo de herramientas para la supervivencia. Aunque experimentarlo es desagradable, su aparición es una señal de salud mental. Eso sí, siempre y cuando responda a un peligro real. En cambio, cuando surge a partir de una amenaza imaginaria corresponde a un síntoma neurótico y adopta principalmente la forma de angustia.
Como otras emociones, el miedo también puede alcanzar diferentes niveles de intensidad. Va desde un simple recelo hasta el pánico. En los temores de menor nivel la situación se sortea con relativa facilidad, mientras que cuando esta emoción tiene una alta intensidad puede llegar a anular la autonomía de un ser humano. De hecho, hay casos de parálisis totales por miedo. Son casos en los que la emoción deja literalmente paralizado al individuo.
Los miedos neuróticos a veces llegan a ser bastante complejos y enrevesados, e incluso se mantienen una vez que ha desaparecido el estímulo que los ha despertado. Además hay formas de ser y planes de vida que se construyen totalmente en torno al miedo. Se actúa o se deja de actuar, siempre en función del temor a algo o a alguien. Y existen también los miedos inculcados socialmente para quebrar la libertad de las personas y hacerlas más manipulables.
El miedo a lo desconocido
Uno de los miedos fundamentales, que está presente en todos los seres humanos, es el temor a lo desconocido. Si un objeto o una situación son demasiado extraños para nosotros, le tememos, aunque no sea una amenaza para nosotros. Si en este momento te topas con una persona que tiene cuatro brazos, y además lo hace de repente, seguro que pegas un salto hacia atrás. Si no tienes ningún conocimiento de biología, el miedo puede ser mucho mayor. En últimas, más que el desconocimiento, lo que alimenta el temor es la imposibilidad de entender.
Lo familiar nos genera tranquilidad y lo exótico nos asusta en diferentes grados. Lo que entendemos nos aproxima al sentimiento de familiaridad, mientras que lo raro, lo extraño, pero especialmente lo que vemos como incomprensible, nos asusta.
Si nos enfrentamos a una situación nueva, pero en ella hay elementos que podemos reconocer, nos sentimos más tranquilos. Por ejemplo, cuando visitamos una ciudad que no conocemos, pero también tiene casas, edificios y calles como la ciudad en la que vivimos. En cambio, si vamos hacia un paisaje completamente distinto y desconocido, la situación puede ser diferente. Por ejemplo, estamos en la Antártida y aparece un animal que nunca hemos visto. Una de las reacciones naturales será el miedo.
La ignorancia y el miedo
Así como conocer y comprender nos tranquiliza, desconocer e ignorar nos pone en un estado de alerta. No necesitamos ir a la Antártida para experimentar esa sensación. En el mundo actual vivimos rodeados de peligros anónimos y bastante serios, como la llamada “inseguridad” pública. En determinadas zonas y países, sales a la calle y no puedes saber qué va a pasar. Si te dicen que esa calle es peligrosa, aunque aparentemente esté en calma, vas a tener miedo cuando la cruces.
Lo mismo pasa con el fenómeno llamado “terrorismo”. Causa terror precisamente porque ignoramos cuándo, dónde o cómo va a aparecer. Al no poder ubicarlo en un espacio determinado, entonces está en todas partes. Se convierte en una amenaza omnipresente que da origen a un miedo constante. Tanto en este caso, como en el anterior, lo que hay es un desconocimiento. La imposibilidad de prever o ubicar una amenaza que presentimos que existe o que tenemos pruebas de que existe pone a funcionar nuestros mecanismos de alerta.
El comportamiento de esos fenómenos es impredecible, porque no contamos con la información, ni los conocimientos que nos permitan organizar una respuesta coherente. Todas esas “amenazas mundiales” nos vuelven más o menos ansiosos y contribuyen a que eventualmente veamos con buenos ojos a los líderes autoritarios. Representan el control que no tenemos. De una u otra manera, nos salvan de esas incertidumbres frente a los peligros.
Así como los hombres primitivos temían al rayo porque no sabían qué era, ni cómo defenderse de él, también los seres humanos modernos tememos a esas ráfagas de peligro. Lo hacemos precisamente porque pueden hacernos mucho daño antes de que tengamos tiempo de poner los medios para salir de su radio de influencia.
Igual que épocas pasadas inventábamos dioses para obtener protección, actualmente se le otorgan cualidades extraordinarias a algunos líderes que prometen conjurar el peligro. De esta manera, igual que el conocimiento nos libera y nos vuelve más capaces, la ignorancia nos condena a la esclavitud del miedo.
El ejercicio consiste en apuntar en una hoja grande de papel todas las cosas que sus padres decían que estaban mal en usted.
¿Cuales eran los mensajes negativos que usted oía?
Concedase el tiempo suficiente para recordar tantos como pueda.
Por lo general, con una hora esta bien.
¿Que le decían sobre el dinero?. ¿Y sobre su cuerpo?.
¿Que le decían del amor y de las relaciones sexuales? ¿Que le decían sobre su capacidad creadora? ¿ Cuales eran las cosas limitadoras o negativas que le decían?
Si puede, considere objetivamente estos puntos, y digase: "Conque de ahí es de donde proviene esta creencia".
Ahora busque otra hoja de papel, para profundizar un poco mas.
¿Que otros mensajes negativos oyó usted de pequeño?
De sus parientes..........
De sus maestros..........
De sus amigos..........
De Figuras de Autoridad........
De su Iglesia........
Escribalos todos, tomándose su tiempo.
Este atento a las sensaciones corporales que vaya teniendo.
En esas dos hojas de papel están las ideas que necesita hacer desaparecer de su conciencia.
Son esas creencias las que le hacen sentir que no sirve.
Muchas parejas que se han roto en el pasado han vuelto a reencontrarse con su primer amor , lo mismo me ha pasado a mi, ese amor volvió a llamar a mi puerta, somos amigos, lo quiero muchísimo y con el tiempo de nuevo se encendió esa chispa, después de tantos años, nos volvimos a encontrar, nos vimos y mágico momento que quedará guardado dentro de mi corazón, el corazón no entiende solo siente y se que es un sentimiento muy grande que llevaré conmigo para siempre, encontré esto que os dejo por casualidad ,aunque dicen que la casualidad no existe que todo tiene un porque, así que os lo dejo para que lo leáis ,espero que os ayude a entender ciertas cosas , al menos os ayude y os guíe ..... va por todos los que se aman y no pueden estar juntos ....
¿Qué mecanismos psicológicos determinan que esos amores sólidos del pasado nunca mueran?
Dice la canción tradicional latino americana que “un viejo amor, " Ni Se Olvida Ni Se Aleja ”... y en muchas formas, este concepto encierra una verdad absoluta.
Por Que Se Enciende La Llama de La Pasion en una Pareja Que Puso Fin a Su Relacion?
Ese amor de juventud, el primer romance, el primer beso, los primeros suspiros de amor... ¿quedan olvidados para siempre a medida que el tiempo transcurre y la vida separa a los protagonistas?
¿Puede renacer la pasión, aunque haya pasado mucho tiempo desde el último beso?
Los casos de parejas actualmente felices que vivieron un primer amor inquieto y apasionado, pero el cual fue interrumpido por el destino, y que se han vuelto a encontrar después de años de separación (para descubrir que, efectivamente, estaban hechos “el uno para el otro”) son más frecuentes de lo que pudiéramos imaginar..
En efecto, son muchos los factores que inciden a la hora de que se vuelva a encender la llama de la pasión en una pareja que –por un motivo u otro– tuvo que dar por terminada su relación en un momento dado del pasado.
Entre estos factores hay que considerar:
• El sentimiento de familiaridad existente entre los miembros de esa pareja.
• Un sentido de que se debe terminar algo que comenzó y que quedó inconcluso (una necesidad de superar lo que en un momento dado fue una frustración para los dos)
• Un sentimiento de atracción física que evidentemente se mantiene; y el cariño (o el afecto) que pudo haber existido entre ambos, el cual no ha podido ser borrado con el tiempo.
Debido a esto he podido comprobar en mi práctica como psicólogo que influyen poderosamente en las emociones de las personas involucradas en estos casos que yo llamo de “Volver a Empezar”.
Cuando algún amor interrumpido resurge en la vida es muy fácil seguir adelante donde quedó pendiente el último capítulo... aunque, desde luego, esto no excluye que la pareja viva nuevas emociones que surgen ahora como producto de la madurez de ambos y de las nuevas expectativas que puedan tener ante la vida.
Es decir, en estas parejas, el amor siempre existió, estaba dormido; al ser reactivado nuevamente, el corazón vuelve a latir de prisa, el sentimiento de no poder dormir o comer se mantiene presente... y todas las emociones relacionadas con la pasión y el deseo vuelven a manifestarse.
En la mayoría de los casos de parejas que una vez estuvieron enamoradas y que se han reunido después de años de separación,
Muchas de estas parejas se conocieron en la escuela, cuando eran estudiantes; o vivieron en una misma ciudad; o trabajaron juntos; o participaron en alguna actividad social que los mantuvo unidos durante algún tiempo..
El amor entre ellos fue la primera experiencia, la apertura de los ojos a la vida... aunque –como bien confiesan casi todos los miembros de parejas que han empezado de nuevo– “estamos conscientes que de habernos casado en aquella época, hoy estaríamos divorciados y jamás nos habríamos reencontrado. Nuestro grado de inmadurez en aquel entonces no nos habría permitido ser felices el uno junto al otro”.
Que Sucede Cuando el Primer Amor Aparece Y el Otro Miembro de La Pareja no esta Libre?
En circunstancias de este tipo, el reencuentro con un amor importante del pasado implicaría la interrupción de la vida familiar, un divorcio, y hasta la separación de los hijos... una turbulencia emocional que no todas las personas están dispuestas a experimentar.
Pero si la posibilidad de empezar nuevamente lo que una vez quedó pendiente resulta realmente importante, no hay duda de que ello es índice de que la relación conyugal actual, que se consideraba sólida y estable, en realidad debió haber estado resquebrajada por puntos que –tal vez– ni siquiera fueron percibidos debido a la rutina conyugal que muchas veces hace que una pareja que ya no se ama debidamente permanezca unida.
Es evidente que cuando un hombre o una mujer se encuentra en la mediana edad, en muchas formas puede considerar que “necesita un cambio” o le asalta la inconformidad de que su vida se encuentra ante “un callejón sin salida”.
Son emociones que escucho a diario de pacientes que están atravesando la llamada crisis de la mediana edad.
Así, al enfrentarse en esos momentos críticos a las inquietudes de un amor que ya conocen, tendrán la oportunidad de revivir recuerdos y momentos de una juventud que ya sienten que se escapa. En otras palabras: tienen ante ellos la oportunidad de volver a sentirse jóvenes, porque en casi todos los casos, los miembros de estas parejas que se amaron en el pasado comienzan a tratarse como si tuvieran la misma edad en que dejaron de verse... ¡y esto resulta verdaderamente reconfortante para ambos!
En Efecto, Hay Viejos Amores, Que Nunca se Alejan.
Las líneas que traza la vida no siempre son derechas, y en muchas ocasiones debemos enfrentarnos a situaciones con las que es posible que no estemos de acuerdo, pero que debemos aceptar... quizás porque no hay otra alternativa.
En el amor esto sucede frecuentemente, y son muchos los motivos que pueden interrumpir una relación sentimental para que los analicemos en este artículo.
No obstante, muchas veces, esos amores imposibles nunca llegan a terminar completamente...
Es el caso de las parejas que se han amado intensamente, que han debido poner un punto final al amor, pero que siempre han mantenido viva la relación a través de cartas intrascendentes, llamadas de teléfono ocasionales, postales de Navidad, y felicitaciones en los días de cumpleaños, por ejemplo. Este tipo de relación (que más bien podría ser identificada como la de dos buenos amigos de la infancia), cuando no se interrumpe a través de los años, podría ya ser el preludio para un reencuentro amoroso con un desenlace imprevisible... ¡sólo falta la oportunidad de que las emociones pasadas se activen y se tomen decisiones al respecto, evidentemente!
Un ejemplo como el de muchas parejas que se volvieron amar
Después de 27 años encontrar el primer amor es algo grandioso!!! y mas si nos estuvimos buscando,.. tanto el como ella siguieron sus caminos por la vida, crecieron, maduraron,tuvieron hijos y nunca olvidaron los dos chicos que se quisieron,se amaron con la inocencia de la juventud.
Hoy se vuelven a encontrar por medios electrónicos modernos y vuelven a empezar hablar, que cargada de recuerdos hace de cimiento, para que dos personas que se recuerdan comiencen a transitar juntos por la vida otra vez ahora como amigos .se conectan todos los días, (ella esta lejos )el no pierde las esperanzas de volver a estar juntos otra vez, cada día viven esperando la noche para ver lo que muestra los correos, los gestos, las sonrisas, las lágrimas también... se cuentan cosas de la vida y cada día el se vuelve a enamorar de nuevo, con mas de 40 años ella y el con casi 50 vuelven a sentir lo que antes los mantuvo unidos y esperan volver a estar juntos.
Esta historia esta sucediendo en estos momentos yo soy el chico de 21 años que una vez conoció a una chica de 17 y que hoy siente un amor maduro y cargado de esperanza...la vida... el destino... dios quizás. quien sabe... me da esta segunda oportunidad de estar con mi mi primer gran amor y luchare por que así sea.... yo se que ella no me olvido y lo lindo es que esta de nuevo conmigo... que feliz estoy!!!! por esa razón escribo hoy y la comparto con ustedes,para que sepan que se puede volver a la juventud con la madurez del paso de los años.
La mayoría de nosotros subestimamos de lo que somos todavía capaces cuando estamos al límite.
La fuerza de la mente es por veces superior a nuestro cuerpo pero pocos logran activarla.
No son tiempos fáciles los que estamos viviendo.
Muchas personas están en situaciones difíciles que no les permiten tener una visión optimista del futuro.
Aunque incluso estés en una situación extrema con deudas no tienes el derecho de rendirte.
No hay excusas para rendirse
Personas como Javier Echaleku han mostrado que uno puede volver a levantarse si cae al barro. Paso de montar una empresa que facturaba varios millones de euros al año a perderlo todo y encontrarse con deudas cuando todo se vino abajo.
En “Yo me arruiné emprendiendo” cuenta su historia en primera persona en su blog.
Tengo la suerte de no haber estado en una situación tan extrema. Es cierto que cuando creas una empresa siempre estas al límite económicamente. Pocos montan una start-up teniendo fondos financieros con los que puedan compensar unos ingresos inferiores durante meses o años. No son únicamente problemas financieros a los que te afrontas.
Corres el riesgo de quemarte porque tu sueño inicial se puede convertir en una pesadilla si te descuidas.
Te puedes superar y lograr cualquier cosa si confías en ello
Da igual si eres emprendedor o trabajas por cuenta ajena. Todos tenemos momentos donde estamos al límite y cuesta mucho tirar para adelante. Desde que corro maratones me considero una persona mentalmente más fuerte. Cuando físicamente ya estas agotado después de 25km, tienes todavía 17km por delante pero aún así consigues terminar la carrera sabes que todo es posible. Es entonces que te das cuenta de lo eres capaz de hacer si no permites rendirte nunca y tu mente acaba siendo más fuerte que tu cuerpo.
- No le eches la culpa a nadie: todo depende de ti. No le eches la culpa a nadie. Si realmente quieres que las cosas cambien deja de quejarte sobre terceros que no hayan hecho bien su trabajo. Otros han estado en situaciones parecidas que tú y si lo han logrado. ¿Tal vez las cosas hubieran sido más fáciles si España no estuviera en la situación de crisis que esta? Puede. ¿Y si juegas a la lotería puede que te toque? Puede. Deja de perder tu energía en justificar tu fracaso e inviértela en tu futuro éxito.
- Visualiza el éxito: imagínate la sensación que vas a tener cuando logres a salir de tu situación o puedas lograr el objetivo que te has propuesto. Tienes que tener claro lo que quieres conseguir y visualizar que ya lo has conseguido. Lo que la mayoría de las personas hace es dar un paso delante del otro pero sin ser capaz de mirar más allá del tercer paso. Si no tienes ni idea de lo genial que será el lugar al que vas a llegar no tiene sentido esforzarse. En tu cabeza tienes que tener una imagen por la que vale la pena luchar y no rendirse. Quítate ese cartel delante de la cara cuando andas para que veas lo que te espera al final del camino y darte cuenta que realmente merece la pena todo ese esfuerzo.
- Divide el camino largo en pequeñas etapas: cuando tu reto es muy grande o tu problema es muy gordo divídelo en muchas partes pequeñas. Para Javier Echaleku esto significo ir pagando uno a uno las personas a las que debía dinero. Con cada sobre de dinero que entregaba había superado una etapa y avanzado un paso. Los estudios en la universidad no se finalizan con un examen. Se dividen en muchas partes pequeñas porque si únicamente ves la montaña de libros y páginas que vas a leer pierdes la fe que algún día acabarás con un diploma.
- Pensar en tu familia y amigos: cuando me quedo sin fuerzas en mis carreras de maratón y no tengo a nadie que me acompañe durante la carrera me imagino que en cada kilometro me voy a encontrar con alguien cercano. En el kilometro 32 voy a ver un amigo de la infancia que hace tiempo que no he visto. En el kilometro 33 me esperan mis hermanos. Uno después ya están mis padres esperando para animarme. Así sigo hasta el final y en cada kilometro me encuentro con otra persona querida. No están realmente ahí pero mi imaginación me permite crear una sensación cómo si realmente lo estuvieran. No quiero decepcionarlos y por lo tanto saco la energía para avanzar acercándome a la meta de donde antes parecía que no había fuerzas para dar un solo paso más. Así sigo hasta la meta donde ya me esperan mi mujer y mi peque. Cuando quieras superarte no pienses únicamente en ti. Imagínate lo orgulloso que estarán todos de ti cuando finalmente hayas logrado tu objetivo. Merece la pena ver que ellos estén felices por ti.
Déjate inspirar por las historias de los “finisher” para darte cuenta que realmente todo lo que te propones en la vida es posible.
A veces la distancia no se mide en kilómetros, a veces la distancia no es cuestión de lejanía corporal sino de almas.
Puedo estar cerca y sentirte lejos, puedo estar tocándote y a pesar de eso sentir que no estás a mi lado. La distancia es una enemiga en cualquier relación, va creando puentes cada vez más difíciles de cruzar y sobre todo va quitando las ganas de querer atravesarlos.
Los puentes los construimos cada uno por ello tendremos la misma responsabilidad al hacerlos que al quitarlos.
No es cuestión de verse todos los días, no es cuestión de necesitar el contacto permanente con el otro para estar cerca, sino de la conexión y complicidad para crear la magia de no necesitar estar cerca para sentirse unidos. El sentimiento que es consecuencia de esto pero a la vez puede ser causa es el echar de menos. Pero ¿echamos realmente de menos a la persona?
"Te echo de menos y el menos no concuerda con el sentimiento, porque para ser sinceros el echarte de menos no me cabe en el pecho, tu ausencia me recorre el cuerpo y cada rincón de la casa huele a ti, no es que te eche de menos, es que te echo de más"
-Alejandro Separza-
Echar de menos recuerdos es sentir que añoramos una parte del camino que recorrimos. Una porción que ahora forma parte de nosotros en nuestra mente, pero echar de menos a personas es querer permanecer y que no acabe ese trayecto recorrido. Así, cuando se echa en falta a una persona se lucha por permanecer juntos.
Relaciones a distancia
Las relaciones con kilómetros de distancia de por medio dificultan el intercambio, con independencia de que sean amorosas, de amistad o familiares. Por ello tendremos que hacer un esfuerzo “extra” para acortar el camino y acercar las almas. Las ganas y la pasión que ocurren tras un tiempo sin verse puede ser un punto a favor, aprovechar al máximo cada segundo en el que se está juntos ayudará a crear más lazos y reforzar las uniones.
El permanecer lejos y tener únicamente la oportunidad de conversar, sin el contacto físico, es todo un reto para la comunicación y la intimidad dentro de las relaciones, tal y como lo demuestra el estudio realizado por la investigadora Crystal Jiang de la universidad de Hong Kong y el profesor Jeffrey Hancock de la Universidad Cornell (EEUU).
Así, trabajar las relaciones a distancia es una labor de cada uno (lo que no significa que cada uno tenga que hacer esta labor por separado), habrá que esforzarse por hacer que aunque pase el tiempo el volver a juntarse sea como que cada día se ha permanecido allí, quizás no físicamente pero sí mentalmente.
Aprovechar las Oportunidades que se nos Brindan
Cada vez es más normal conocer parejas que viven separadas, familias que han tenido que distanciarse o amigos que ya no viven en la misma ciudad. Dejar que la distancia ejerza sus fuerzas y darnos por vencidos y perder el contacto no es una de las opciones que tenemos que tener presentes.
Habrá que mejorar la comunicación, aprovechando todas las oportunidades que disponemos para acortar kilómetros, vídeollamadas, contacto inmediato por mensajes, etc. La tecnología avanza a pasos agigantados puede convertirse en una gran aliada para sentirnos cerca incluso cuando estamos lejos.
La confianza en el otro nos va a dar la oportunidad de permanecer serenos ante las adversidades, y va a constituir un gran punto de apoyo para saber esperar y valorar aquello con lo que contamos. Las ganas de abrazar a otro después de un tiempo, de idealizar y desear permanecer con la persona lejana, lo bonito de echar de menos cuando se está lejos, son cosas que a veces perdemos en el día a día y para la que la distancia nos puede abrir la consciencia.
"No olvides cuidarla por si mañana en vez de verla te toca imaginarla"
-Gabriel García Marquez-
Aprovechemos el tiempo y la cercanía y trabajemos por acercar cada día las almas cuando la distancia sea la protagonista en nuestros sentimientos. Además, intentemos ponerle una fecha de caducidad a esta distancia porque siempre, siempre se vive mejor con una esperanza concreta.
Todos Nosotros Tenemos Cosas en las que Creemos, Sueños que deseamos Realizar.
Hay veces vemos ese sueño muy lejos, no vemos la luz al final del túnel por la cantidad de obstáculos que la vida nos ha puesto.
Hoy te compartiremos (que a mi me ha gustado mucho) un video motivacional para que no resistas de luchar por tus sueños.
Para que veas todo como una oportunidad y logres llegar a donde quieres llegar.
El video esta en ingles, pero he creado la traducción de éste para que lo puedes leer y disfrutar también. Espero que te tanta fuerza como me la dio a mi cuando lo vi.
Traducción Del Video
Nunca Dejes Ir Tus Sueños
Todos nosotros tenemos cosas en las que creemos, sueños que deseamos realizar, problemas que estamos esperando se solucionen. Puede que sea ver a nuestra familia restaurada o perder algo de peso, romper con alguna adicción, comenzar un negocio propio…Pero a veces van pasando los meses, uno tras otro, pasan los años y no vemos que algo cambie.
Es fácil desanimarse y pensar que “X” cosa nunca va a suceder, que nada puede mejorar y que hay que aprender a vivir con eso.
El Dolor Es Parte De La Vida y Es Facil Desanimarse
Todos nosotros tenemos decepciones, retrocesos, pérdidas…El dolor es parte de la vida y es fácil desanimarse…O preguntarse ¿Por qué me está pasando esto? Algunas veces notamos que hay aspectos en nuestras vidas que no parecen tener sentido alguno.
La clave es lo que hacemos en nuestros momentos de dolor. El dolor puede cambiarnos, los despechos, las pérdidas, los desengaños no nos permiten seguir siendo los mismos. Cada experiencia dolorosa, aun cuando nos disguste aceptarlo, desarrolla algo en nosotros que sólo puede desarrollarse en situaciones críticas, difíciles, duras.
Eventualmente, esas situaciones pasarán, las superaras, pero entonces algo habrá cambiado y serás diferente de ahora en adelante al enfrentar experiencias similares.
Cuando tú estás incómodo, padeciendo una pérdida, batallando con una enfermedad, es fácil dejarse abrumar por ese asunto. Pero la manera como el dolor te cambia depende de ti mismo: puedes salir de esa vivencia mejor o puede salir derrotado, abandonando tus sueños; o puedes salir con una nueva pasión o con un nuevo fuego, emocionado ante las nuevas oportunidades que tienes frente a ti.
Pero la manera como el dolor te cambia depende de ti mismo: puedes salir derrotado o puedes…"No Te Quejes Por Sentir Dolor"
Sin el dolor no alcanzaríamos la plenitud de nuestros destinos. A veces nosotros mismos atraemos el dolor, haciendo malas elecciones, involucrándonos en una relación que sabemos desde el principio que no es buena; y entonces las consecuencias nos aplastan y nos desgastan, y nos resulta doloroso tener que soportar tales consecuencias.
Todos nosotros experimentamos el dolor como dolor, no como un reto. No te contentes con resistirlo: esa dificultad es una oportunidad para fortalecerte, para desarrollar carácter, para ganar confianza en ti mismo. Cualquiera puede rendirse, permitiendo que el dolor lo abrume.
¿Sabes lo que hace esa persona con esa actitud? Está desperdiciando su dolor. El dolor no está ahí para paralizarte, sino para prepararte, para mejorarte, para desarrollarte.
Las dificultades son parte de la vida, así que deja de decirte y repetirte que no puede soportarlas.
Tú no eres débil, tú estás bien capacitado. Eventualmente el dolor pasará y le habrás abierto el paso a una nueva fortaleza. Que no haya pasado hasta ahora no significa que no va a suceder en algún momento más adelante.
"El dolor no está ahí para paralizarte, sino para prepararte, para mejorarte, para desarrollarte."
Siempre habrá fuerzas tratando de convencerte de quedarte donde y como estas. La vida tiene sus mañas para desbaratar tus sueños y enterrarlos en la desesperanza, en los errores del pasado, en los vericuetos de un divorcio, en tan baja autoestima, etc.
Siempre habrá fuerzas tratando de convencerte de quedarte donde y como estas pero tu eres más… ?
Es fácil conformarse con la mediocridad, aun cuando tengamos un gran potencial escondido dentro de nosotros mismos. ¿Qué estas recordando? La herida, el dolor, la incertidumbre, el por qué no funcionó. ¡Dale un giro el asunto y recuerda tu sueño original!
¿Has Permitido Que Algunos De Tus Sueños Se Sepulten Dentro De Ti?
Hubo una vez en que creíste que podrías hacer algo grande, como ser líder de ventas de una compañía; creíste que podrías acabar con una adicción…Pero ha pasado ya mucho tiempo, tuviste muchos tropiezos y obstáculos. No fue tuya toda la culpa, así que mejor quédate tranquilo donde estás, nadie te va a culpar por ello.
Al enemigo le encantaría derrotarte, haciéndote enterrar esos sueños pensando que nunca van a funcionar, ni a convertirse en realidad. ¡No creas esas mentiras! ¡No es aún demasiado tarde para convertirte en quién soñabas ser!
Cuando recuerdas tus sueños, los desentierras, los limpias. ?
Cuando recuerdas tus sueños, los desentierras, los limpias. La auténtica marca de un campeón es que, aun cuando tus sueños sean atacados, en vez de dejarlos sepultar, los mantengas sacudiéndoles la tierra, y te mantengas a ti mismo avanzando.
No tendrías la oposición que tienes si no hubiera algo grande y especial dentro de ti.
Si tu sueño no estuviera vivo y en el camino correcto, con el ritmo exacto y el tiempo a su favor para que llegue a suceder, no tendrías tantas dificultades en contra.
¡Ese sueño está vivo todavía! Tal vez has estado intentando realizarlo durante un año, o cinco, o cuarenta, pero no ha funcionado aún.
Quizá no has tenido la ayuda que necesitabas, así que regresa al principio y empieza de nuevo, ahora sí es tu tiempo, tu momento, tu destino te está llamando.
Yo te lo digo: tu sueño no está muerto, sólo que no está maduro aún; tu tiempo está llegando, tu promoción está llegando, las buenas vibraciones están llegando; y también las promesas de las que has dependido, en las que te has apuntalado; y así todos los sueños por los que has estado rezando. Perder no es tu destino; la lucha constante con apenas algunas recompensas no es el fin de tu historia. Estas aflicciones leves son momentáneas, la adversidad es temporal y la gloria es eterna.
Hay Sueños Callados En Ti
De pronto vas a sentir a tu destino llamándote a gritos, como un fuego. Puede que no suceda la primera vez: el préstamo no fue aprobado, no te escogieron para el trabajo, el reporte médico no fue bueno…Está bien, todo está bien, el sueño está dentro de ti, este es tu momento, sacúdete las dudas, sacúdete la negatividad, estás en el lugar correcto, en el tiempo correcto y es tu turno.
Todo lo que tienes que hacer es ponerte en el marco mental adecuado: “Creo que este es mi año para sanarme integralmente, este es mi año para conocer a la gente ideal, este es mi año para avanzar más en mi carrera, para alcanzar un nuevo nivel en mi destino. Este es mi año para realizar mis sueños, para salirme de esta depresión”. Este es tu año para “ver doble”, es el año de tu compensación, de tu restauración, tu año para nuevos comienzos. Ahora pon tu mente a trabajar en la dirección correcta.
Gracias y adiós son dos de las palabras más difíciles de pronunciar.
La gratitud es una acción que recoge cuatro tipos de comportamiento a su alrededor.
Está el de aquellos que quieren agradecer pero no saben (o les da vergüenza) o aquellos que agradecen a la fuerza únicamente por norma social.
Pero por otra parte, encontramos a personas que ni saben, ni quieren o directamente los que no son conscientes de que deben hacerlo.
En el otro lado tenemos al adiós.
Ese que de verdad duele y cuesta decir.
Por el cual somos conscientes y verbalizamos que algo ha terminado para no volver.
Algunas despedidas nos arrancan lágrimas y taladran el estómago.
Ese momento en el que incluso muchos son secuestrados por el silencio y son incapaces de pronunciar cinco letras.
Podemos imaginar lo difícil que es preparar un mensaje donde utilicemos las dos juntas.
Lo cierto es que por muy complicado que sea, ciertas situaciones lo recomiendan.
Gracias pero…
Hay elementos que nos hacen daño y lo sabemos.
Los conservamos en nuestra vida pese a saber que no nos convienen.
Adicciones a personas, a sentimientos, a objetos o a comportamientos son habituales en nuestro día a día. Conocidos, amigos o nosotros mismos caemos en redes de esos elementos perjudiciales que nos atrapan. Cuanto más tiempo le dedicamos a esa persecución, más dependencia adquirimos y más ceguera al cambio adoptamos. Y es duro pensar que podemos dar las gracias a algo que nos perjudica.
Es un pensamiento ambivalente.
“Si no puedes encontrar en tu situación algún aspecto que puedas agradecer, entonces enfócate en los buenos días que te esperan y agradécelos por anticipado”.
-Nick Vujicic-
Las gracias vienen por la satisfacción que nos produce de forma inmediata esa situación o persona.
Están guiadas por la ansiedad o la búsqueda compulsiva de las mimas.
Pero eso mismo nos quita libertad de elección y nos roba personalidad.
¿Cuántas personas parecen otras ante la presencia del elemento que buscan? Durante mucho tiempo no se es consciente del problema.
Podemos chocar con la misma pared una y otra vez, y nos pueden advertir desde fuera de manera reiterada. El enganche por encontrar el amor, la necesidad de ser aprobado constantemente por un jefe que nos desprecia o sentir la necesidad de pertenecer a un grupo no nos beneficia en el desarrollo personal cuando la satisfacción de esa necesidad nos hace dependientes de una única fuente.
Adiós para no volver
Hay despedidas que son muy duras y la dureza de las mismas en pocas ocasiones tiene que ver con que nos convenga más o menos aquello a lo que le decimos adiós.
Ya sea una obsesión, una persona o un objeto, despedirse y no mirar atrás demanda motivación y valor.
Sin embargo, a decir adiós se puede aprender.
Para ello es necesario saber tolerar las emociones negativas y aceptar los sentimientos de tristeza, como presentes y al mismo tiempo pasajeros.
“Te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti”.
– José Ángel Buesa-
Por otra parte, no siempre somos conscientes de lo que viene después.
El periodo de adaptación puede ser más largo y complicado de lo que en un principio pensábamos.
La duda o el camino a la recaída están presentes y para lo que hay que prepararse.
Para evitarlo es recomendable no dejar despedidas a medias. Decir lo que se piensa realmente y expresar las emociones de una forma asertiva es el primer paso para seguir adelante en las nuevas circunstancias.
Las palabras de despedida
Cuando nos tenemos que alejar de algo que, a parte de mal, también nos hace algún bien, lo ideal es trazar un plan de despedida. Podemos hacerlo a través de la escritura, de manera que el torrente desordenado de emociones y pensamientos pueda encontrar un sentido útil a la decisión que hemos tomado.
A través de la palabra escrita podemos establecer un orden de ideas que nos sirva de referencia cuando nos sintamos confusos.
“Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen”
-Arthur Schnitzler-
Escribir una carta es una de las opciones.
Un título: Gracias pero adiós.
Papel y lápiz. A partir de ahí, comenzar la despedida por el gracias es importante.
Todo lo que te genera permanecer enganchado a una persona, cosa, relación o actividad tiene su porqué. Nadie quiere estar en un lugar de sufrimiento.
Hay mil motivos como el cambio, la gratificación momentánea o la sensación de estar cómodo en una situación en la que conozco la rutina.
Pero después tenemos que hablar del adiós.
Es importante expresar las consecuencias negativas que tiene seguir en ese estado. Hablar de lo duro del proceso de adaptación, pero también del momento de esperanza de cambio que se presenta y, lo más importante, de tener la oportunidad de elegir seguir adelante sin esa compañía, de la que hoy nos despedimos.
La vida es un viaje maravilloso, pero no estático, estamos en constante cambio.
Todo tiene un principio y un final y las cosas que ayer estaban, mañana puede que se esfumen de nuestro presente.
Aceptar esta realidad nos permite vivir el aquí y ahora más tranquilamente, disfrutar de lo que tenemos entre manos, sin preocuparnos de si lo perderemos o no.
Es importantísimo aprender a cerrar etapas, capítulos o historias de nuestra vida porque precisamente eso es vivir: cambiar, renovarse y no permanecer en la dichosa -y ya famosa- zona de confort más tiempo del necesario.
"Cuando uno se queda anclado en una vida que no le está aportando nada por miedo al cambio, en realidad ya está dejando de vivir con plenitud."
El Miedo a La Incertidumbre
El cambio genera incertidumbre y esa incertidumbre nos da miedo.
El ser humano tiene mucho deseo de control, pero como seres racionales que somos, es preciso aprender que la seguridad no existe, excepto en el caso de la muerte.
Por mucho que intentemos controlar nuestro mundo, habrá ciertas situaciones o circunstancias que sucederán sin que lo esperemos y sin que tengamos ningún poder para modificarlas.
Por lo tanto, deja de intentar controlar, no puedes y te creará mucho malestar.
Interioriza la idea, real y verdadera, de que las cosas pueden terminarse y eso estará bien porque es lo normal, forma parte de la vida.
No quieras permanecer donde ya no hay que estar por miedo a la incertidumbre.
Quizás hoy sufras por haber cerrado un capítulo, pero mañana te alegrarás y volverás a abrir otro y lo más seguro es que sea mucho mejor.
Será mejor porque tú lo harás mejor, habrás aprendido de las anteriores etapas, habrás sacado conclusiones y habrás madurado como persona.
Tómate los recuerdos como lo que son e intenta no mezclarlos con sentimientos demasiado exagerados.
Lo que se fue ya no volverá y no merece la pena darle vueltas.
Ahora tienes ante ti una nueva etapa, para descubrir, para explorar, para conocerte mejor y sobre todo para apreciar y disfrutar.
"Toda etapa encierra un placer, algo positivo, algo nuevo, nunca nada es totalmente malo, aunque ahora mismo no tengas la capacidad para darte cuenta de ello."
Si reflexionas fríamente, alejado de las emociones, verás que nada es totalmente bueno, ni totalmente malo. Si se acabó tu relación y te toca cerrar esa etapa, puedes pensar que quizá ahora puedas hacer cosas que antes con esa persona no podrías, o que has aprendido lo que no quieres en tu vida.
Es cierto que las cosas buenas que tenías con esa persona también las perderás, pero como hemos comentado antes, vendrán otras cosas buenas a tu vida, se abrirás nuevas puertas, descubrirás nuevos caminos.
Todo cambia, todo pasa, todo se reinventa.
Nosotros mismos también, evolucionamos como personas, no nos mantenemos estáticos.
La persona que eramos ayer, no es la misma de ahora. Crecemos, maduramos, envejecemos y morimos; ese es el orden natural de las cosas y no tenemos que ir contra corriente ni intentar modificarlo, sino aceptarlo con serenidad.
¿Cómo Desprenderse del Miedo?
Deja de preguntarte el por qué de las cosas
¿Por qué tuvo que fallecer?, ¿por qué me dejó por otro?, ¿por qué se rompió?, ¿por qué me despidieron?
Yo te pregunto:
¿Por qué te preguntras eso?, ¿acaso crees que se va a solucionar tu problema? ¡Qué más da!
El pasado, pasado está, déjalo ir, no te vayas a crear otro problema ni frustraciones innecesarias por averiguar el por qué.
Quizás nunca sepas el por qué de nada y si lo sabes tampoco te va servir para nada.
Revisa tu diálogo interno
No te digas cosas como “no es justo que esto termine”, “mi vida no tiene sentido después de mi ruptura”, etc.
Son ideas falsas, exageradas y poco prácticas. Te adaptarás al cambio tarde o temprano, pero lo harás mucho antes si aprendes a manejar bien tus ideas y pensamientos.
Para ello, tienes que cambiarlos por frases más realistas -que no positivas- hasta que comiences a creértelas y automatizarlas:
“Puede que sea injusto que esto termine, pero la vida es injusta por definición.
Podré soportarlo”, “El sentido de mi vida no depende de una persona en concreto, pues tengo más cosas de las que puedo disfrutar.”
Despréndete de cosas que no te aportan nada, sin miedo
Tira lo viejo, borra fotos, rompe documentos, regala ropa, cambia de casa, de pareja o de trabajo…
No te quedes anclado en donde no encajas ya mucho tiempo.
Empieza a construir desde tu presente y proyecta tu futuro.
Eso que tu crees que necesitas y que es imprescindible para tu vida, en realidad no lo es.
Imprescindible es comer, respirar, dormir, beber…lo demás es solo una rutina, una costumbre y el ser humano es capaz de acostumbrarse y de desacostumbrarse, de habituarse y deshabituarse… puedes hacerlo, ¡ponte a ello, sin miedo!, ¡no va a pasar nada terrible!
Intenta poner en marcha estos tres pasos y ganarás sabiduría, madurez, fortaleza y salud mental. Asume, abraza y acepta los cambios; hazlos parte de ti, de tu vida, de tu mundo.
Mira hacia adelante, como cuando vas conduciendo y nunca hacia atrás.
El espejo retrovisor solo hay que mirarlo un instante, pero tenemos que conducir mirando hacia adelante, observando y aceptando lo que está llegando y lo que está por venir.
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