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6 de diciembre de 2017

Mandalas - Inicio



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Vitalidad - Luz Verde - Los Mandalas


Toda enfermedad física responde a un desequilibrio que también afecta la mente, las emociones y el alma; por eso al meditar para tranquilizar los pensamientos y entrar en contacto con la divinidad la sanación orgánica se hace posible. 
Si bien el simple hecho de meditar unos minutos diarios es de por sí curativo, cuando una enfermedad determinada nos aqueja es muy beneficioso visualizar el órgano o el sector del cuerpo dañado y enviarle rayos de luz blanca para purificarlo, de luz roja para energizarlo o de luz azul en casos de fiebre, inflamación e infección.

La luz verde contribu­ye siempre a la curación física, y la anaranjada actúa sobre aquellas en­fermedades que tienen su origen en el campo espiritual.


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La Magia De los Mandalas Para Aliviar el Estrés

En los últimos años los mandalas o mándalas están adquiriendo una gran importancia. 
Pueden ser desde bellos objetos decorativos hasta originales mecanismos con los que relajarnos a través de sus colores y formas. Son muchas las personas que los adquieren en láminas en blanco y negro para pintarlos, para envolverse en su mágico y ancestral encanto.

La palabra “mandala” procede del sánscrito y significa “círculo sagrado”, una representación del círculo de la vida para la cultura hindú y budista, que ha llegado con fuerza hasta el mundo occidental. 
Hablar de mandalas es hablar de misticismo y de energías, pero lo que buscamos hoy en nuestro espacio es trasmitirte una de sus más famosas utilidades. La de relajarnos, la de combatir el estrés a través del saludable ejercicio de colorearlos. ¿Quieres saber más cosas sobre ellos?

El Misticismo de los Mandalas



Hablemos en primer lugar de su origen y finalidad. 
Los mandalas son representaciones energéticas sobre la vida, donde los colores trasmiten a su vez una serie de energías y beneficios. Dentro del pueblo tibetano, por ejemplo, son muy habituales este tipo de manifestaciones artísticas. En ellos confluyen el mundo espiritual, la naturaleza, el amor y, también, la curación.

Es por ello que los mandalas, dentro de esta perspectiva más bien mística, tienen las siguientes finalidades:

Llenan el hogar de energías positivas, trayendo el equilibrio y la prosperidad.
Al trasformar la energía negativa en positiva, se cree que pueden actuar como sanadores.
Representan el equilibrio vital, la paz y la calma. Visualmente, son una manifestación artística que nos envuelve de equilibrio y sosiego.

Los Mandalas y los Colores



A modo de curiosidad, también puede resultar interesante conocer qué significado tienen los colores en los mandalas. ¿Quieres saber lo que trasmite cada tonalidad en el interior de estas atractivas formas? Recuerda que los mandalas se inscriben dentro de la cultura hindú o tibetana, de ahí que hablemos de energías e incluso de chakras.

Rojo. Representa al Primer Chakra y nos trasmite la fuerza y el valor del amor y la pasión. También del orgullo.

Naranja. Es el Segundo Chakra. Es el color de la ambición y también del optimismo, de la fuerza existente en uno mismo para conseguir propósitos y objetivos.

Amarillo. Tercer Chakra. ¿Qué nos dice el color amarillo? Nos habla de la inteligencia, del buen hacer y también de la liberación personal.

Verde. Cuarto Chakra. Desprende los valores de la esperanza y de la curación. También nos ofrece un equilibrio entre el amor y la razón.

Azul. Es el Quinto Chakra. Como ya puedes intuir, el color azul es el reflejo de la calma y la paz, también de la tolerancia.

Indigo. Es el Sexto Chakra. Nos ayuda a comunicarnos con el yo interno para que los problemas puedan solucionarse con equilibrio y buen hacer.

Violeta. Es el Séptimo Chakra. Un color mágico. Trasmite imaginación y espiritualidad.

Rosa. Octavo Chakra. Un agradable color que nos envuelve de amor y de amistad, también de encanto.

Los Mandalas Para Aliviar el Estrés



Tal vez te interese saber que, en los últimos años, los mandalas están adquiriendo mucho peso a nivel educativo, en especial entre los niños más pequeños. Les ayuda a focalizar la atención, a expresar sentimientos mediante la elección de colores. Les permite poder concentrarse y mejorar además su motricidad fina.

En el caso de los adultos, los beneficios que nos pueden otorgar los mandalas también son muy interesantes. Toma nota:

Pintar un mandala puede ser un buen ejercicio para relajarnos, para descansar la mente y los sentidos mediante sus imaginativas formas y figuras.
Existen mandalas de gran complejidad estética, con lo cual, la elección de los colores nos obliga no solo a fijar mejor nuestra atención, sino a jugar con las sensaciones de esas tonalidades. Hay quien se inclina por la elección de unos colores oscuros, algo que, al final, dará como resultado un mandala particular que reflejará su estado de ánimo. Así pues, al terminar este ejercicio nos obligará a tomar conciencia de nuestras propias emociones a través de dichos colores. En el caso de los niños, por ejemplo, resulta muy ilustrativo.
Como decimos, hay mandalas de mayor o menos dificultad. Pintar un mandala puede llevarte o bien media hora o incluso un par de días, tiempo en el cual, podrás estar contigo misma, con tus pensamientos, con tus sensaciones. Es un modo sencillo de “desconectar” de nuestros problemas.
En la imagen inferior te damos un ejemplo de un mandala “vacío” listo para pintar. Puedes adquirirlos en tiendas especializadas o incluso imprimirlos desde diversas páginas de internet donde los ofrecen gratuitamente. Una opción donde no solo desarrollar tus dotes artísticas, sino también mejorar tus capacidades cognitivas y emocionales. Ideal también para tus hijos, para ayudarles a mejorar su atención y su motricidad fina. ¡Seguro que les encanta y te lo agradecen!

No lo dudes, los mandalas van más allá de la simple belleza estética.


Imagenes wikiHow.com
Fuentes: Mejor Con Salud


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Mándalas Externos y Mándalas Internos -


Mándala Externo

Un mándala externo (phyi’i dkyil-‘khor) es la representación de un sistema de mundos. 
Es utilizado como ofrenda a un maestro espiritual en la solicitud de una enseñanza, de conferir un conjunto de votos, y de un empoderamiento tántrico. 

Es similarmente utilizado como una ofrenda de apreciación al final de una enseñanza o de una ceremonia de votos o empoderamiento (iniciación tántrica).

El mándala ofrecido puede consistir de un cuenco de fondo plano, sostenido con el fondo hacia arriba, con tres montículos de grano crudo o de gemas, colocados uno sobre la superficie del otro y contenidos por anillos concéntricos progresivamente más pequeños. 

Al final se corona con una diadema ornamental.


Mándalas Internos


El anutarayoga tantra, la más alta de las cuatro escuelas del tantra en las tradiciones del nuevo período de traducción (kagyu, sakya y guelug), tiene cuatro niveles de ofrendas. 
Paralelos a éstos están los cuatro niveles de ofrendas de mándalas. 
Estos cuatro niveles de ofrendas y ofrendas de mándalas se correlacionan con los cuatro empoderamientos (dbang, iniciación, “wang”) del anutarayoga tantra.

Una ofrenda externa (phyi’i mchod-pa) consiste de objetos externos tales como agua, flores, incienso, etc., o de objetos deseables a los cinco sentidos. 

Un mándala externo es una ofrenda hecha de un sistema de mundos externo. 
La ofrenda y el mándala externos se correlacionan con el empoderamiento de la vasija (bum-dbang). El empoderamiento de la vasija purifica al cuerpo para alcanzar el nirmanakaya (sprul-sku), cuerpo de emanación. Éste empodera la práctica del estado de generación (bskyed-rim), durante la cual nos visualizamos como figuras búdicas.

Una ofrenda interna (nang-mchod) consiste de aspectos del cuerpo. 
Estos pueden ser, ya sea aspectos del cuerpo burdo, es decir, los cinco agregados y los cinco elementos, o en el kalachakra, aspectos del cuerpo sutil, es decir, los diez vientos de energía sutil. 

Las cinco carnes y los cinco néctares, purificados, transformados y multiplicados, representan los dos conjuntos de cinco o los diez. 

Un mándala interno (nang-gi dkyil-‘khor) es una ofrenda compuesta de varias partes del cuerpo burdo, con la columna o el tronco imaginados como el Monte Meru y los cuatro miembros imaginados como las cuatro islas continentales. 

La ofrenda y el mándala internos se correlacionan con el empoderamiento secreto (gsang-dbang). 

El empoderamiento secreto purifica los vientos de energía sutil y palabra para alcanzar el sambogakaya (longs-sku), cuerpo de uso completo. Éste empodera la práctica del cuerpo ilusorio (sgyu-lus) en el estado completo (rdzogs-rim).

Una ofrenda secreta u oculta (gsang-mchod) se compone de un darse cuenta gozoso. 
De manera alterna, se compone de un darse cuenta gozoso no conceptual de la vacuidad con la actividad mental más sutil de la luz clara (la luz clara de la mente). 
Similarmente, un mándala secreto u oculto (gsang-ba’i dkyil-‘khor) es una ofrenda de un darse cuenta gozoso o de un darse cuenta gozoso no conceptual de la vacuidad con la luz clara de la mente. 
La ofrenda secreta u oculta y el mándala secreto u oculto se correlacionan con el empoderamiento de la conciencia discriminativa profunda (shes-rab ye-shes dbang). 

El empoderamiento de la conciencia discriminativa profunda purifica a la mente para lograr un jñana-darmakaya (ye-shes chos-sku), cuerpo de conciencia profunda que todo lo abarca. 

Empodera la práctica, en el estado completo de la luz clara (‘od-gsal).
Una ofrenda de la naturaleza misma de la realidad (de-kho-na-nyid mchod-pa, ofrenda de talidad) se compone de la cognición no conceptual de la vacuidad. De manera alterna, se compone de las dos verdades inseparables, es decir nuestra apariencia pura como figura búdica (yidam, “deidad”) y el darse cuenta gozoso no conceptual de la vacuidad con la luz clara de la mente. 

Un mándala de la naturaleza misma de la realidad (de-kho-na-nyid-kyi dkyil-‘khor, mándala de talidad) es una ofrenda de cognición no conceptual de la vacuidad o de las dos verdades inseparables anteriormente formuladas. 
La ofrenda y el mándala de la naturaleza misma de la realidad se correlacionan con el cuarto (dbang bzhi-pa) empoderamiento, también llamado empoderamiento de palabra (tshig-dbang). 

Un empoderamiento de palabra purifica conjuntamente al cuerpo, a la palabra y a la mente, inseparablemente unidos para lograr el svabavakaya (ngo-bo-nyid sku), cuerpo de naturaleza esencial, o más plenamente, el svabavakaya-darmakaya (ngo-bo-nyid chos-sku), cuerpo de naturaleza esencial que todo lo abarca. 
Éste empodera la práctica, en el estado completo, del par unificado (zung-‘jug) de las dos verdades.

Mándalas sobre la base de los empoderamientos que son conferidos
A diferencia de las autorizaciones subsiguientes (rjes-snang), que son conferidas sobre la base de una torma (gtor-ma), pastel de cebada tostada actualizado (realmente transformado) en una figura búdica por un maestro tántrico, los empoderamientos son conferidos sobre la base de un mándala.

El empoderamiento de la vasija, encontrado en las cuatro clases de tantra, es conferido sobre la base del mundo simbólico del mándala en el que la figura búdica o el conjunto de figuras búdicas viven. Éste incluye: el mándala de apoyo (rten-pa’i dkyil-‘khor), es decir, el palacio y el entorno circundante, y  el mándala apoyado (brten-pa’i dkyil-‘khor), es decir, las figuras búdicas en su interior.

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Mandala - Jerusalén Celestial -


El trabajo espiritual en el Mandala de la Jerusalén Celestial puede adoptar muchas formas diferentes. 
Estos van desde la mandala de una sola meditación (que dura alrededor de una hora) a través de una amplia variedad de talleres, seminarios y ciclos iniciáticas, hasta reuniones de verano extendidas y escuelas espirituales. 

En las escuelas el trabajo meditativo basado en el Mandala se convierte en un gran hito en la trayectoria del arco iris y conduce a una entrada en la Ciudad Santa, aunque las diversas puertas.

En esta sección es imposible de describir, incluso a la lista, la gran variedad de tipos de meditaciones basadas en el Mandala. 

Por ejemplo vamos a dar sólo un ejemplo de una meditación de la mandala. En sentido figurado, podemos nombrar esta meditación "Llamando a las puertas de la Jerusalén Celestial".

Si meditamos en mantras y fórmulas espirituales de las diversas religiones, servirán como claves que nos permitan entrar en los mundos espirituales de estas religiones. 
Por ejemplo, el gran mantra budista Om Mani Padme Hum simboliza el misterio de los tres cuerpos perfectos de Buda - Dharmakaya, Sambhogakaya y Nirmanakaya - relacionado con el triple estructura del universo.

En el "Om" experimentamos el Dharmakaya y el misterio del cuerpo universal; en el "Mani" Sambhogakaya y el misterio del sonido mantric, como el despertador de la conciencia psíquica, de la visión interior y la inspiración;

En El "Padma" experimentamos el Nirmanakaya y el misterio de la mente todo transformar; en el "Hum" experimentamos el Vajrakaya como síntesis del cuerpo trascendental de los Tres Misterios ...

Lama Anagarika Govinda, Los fundamentos de misticismo tibetano"



Así, al meditar sobre el Om Mani Padme Hum, podemos enlazar con el mundo espiritual budista y degustar el sabor de este acercamiento a la esencia del ser. Por lo tanto, metafóricamente hablando, vamos a llamar a las puertas del templo budista. De manera similar podemos encontrar mantras o fórmulas adecuadas apropiado para cada tradición espiritual - por ejemplo, Om Tat Sat Chit Ananda (hinduismo), yo soy el que soy (Judaísmo), 
Yo soy la Resurrección y la Vida (el cristianismo) y así sucesivamente.

Para muchos grupos y movimientos espirituales meditación comienza y termina con el canto de Om - la sagrada palabra de vibraciones del Universo. 
Nuestra Mandala meditación también podría adoptar esta práctica. Entonces, un posible formato para este Mandala meditación podría ser la siguiente:

Para empezar

Sing OM tres veces en rica armonía;

Hinduismo



Om Tat Sat Chit Ananda

Budismo



Om Mani Padme Hum

Judaísmo



I Soy lo que soy

Cristianismo



I Soy la Resurrección y la Vida

Islam



La ilaha malos 'Allah

El Maestro Beinsa de Douno


Comenzando con el canto de OM tres veces en armonía rica concentra la mente en la más alta vibración del Ser y crea la atmósfera espiritual en el grupo. Después de 3-5 minutos, el grupo continúa diciendo tres veces el primer mantra OM Tat Sat Chit Ananda. 
Este mantra activa las vibraciones de la Santísima Trinidad hindú (OM Tat Sat), la capacidad de entenderlo (Chit) y el estado de felicidad y el éxtasis en su contemplación (Ananda). 

Durante 5-10 minutos (dependiendo de la corriente espiritual en el grupo y el contacto espiritual del líder de la meditación, si hay tal) el grupo se concentra y medita en el mundo espiritual hindú. El propósito de esta breve meditación es vincular con el amor y la luz que emana de la cultura espiritual hindú, sentir las bendiciones de los grandes Maestros hindúes, para entrar en la Jerusalén Celestial por esta puerta y recibir frutos de iluminación viviendo de lo celestial hindú Templo. Tenemos que experimentar este Templo como una de las "muchas mansiones" en la Jerusalén celestial. De manera similar meditamos en cada una de las otras fórmulas espirituales y luego terminamos la meditación con el canto de Om. 

'Ahora la casa de Dios está con la humanidad!
Vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo.
Dios mismo estará con ellos y será su Dios ".
(Apocalipsis 1: 3)

El nombre de la ciudad a partir de ahora será,
"El-Señor-es-Here!"

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Mandala Kalacakra -



Uno de los más conocidos Mandalas tibetanos es el Mandala Kalacakra o Mandala Kalachakra es un término en sánscrito utilizado en el budismo tántrico gira en torno al concepto de tiempo (kala) y ciclos (chakra): desde los ciclos de los planetas hasta los ciclos de la respiración. Su significado se traduce como Rueda del Tiempo, Rueda de la Vida o Ciclo del Tiempo.

Es un Mandala que los lamas confeccionan con arena de colores. Una de sus características es la no 
permanencia del mismo, se construye (normalmente asistido por el Dalai-Lama quién coloca los primeros granos de arena en el centro), luego los monjes lo siguen construyendo mientras meditan sobre su significado.

La entidad Kalachakara representa a Buda y, por ende, a la omnisciencia. Kalachakra es tiempo y, como todo está bajo la influencia del tiempo, Kalachakra lo conoce todo. 
Por otro lado, su consorte Kalachakri o Kalichakra está consciente de todo aquello que es infinito, no constringido o fuera del reino del tiempo. 
Están unidos en la postura Yab-yum, la temporalidad y la atemporalidad en conjunción. 

De manera similar, la rueda no posee ni principio ni fin.

En el Mandala de Kalachakra encontramos representado el palacio de cinco niveles donde reside la divinidad Kalachakra y su consorte Kalichakra, que simbolizan la Compasión y la Sabiduría. 

Se representan también las otras 722 divinidades menores. 
Esta es una representación simbólica de aspectos de la divinidad Kalachakra y el universo en el que vive. Según la antigua tradición budista, este Mandala contiene tres únicos y simultáneos círculos en que se nos muestra una completa visión cosmológica del universo, una descripción detallada de la naturaleza humana y finalmente un camino para lograr, mediante la reflexión, la sabiduría y la compasión, el estado de iluminación o nirvana.

Comprender e interpretar todos los símbolos incluidos en el mandala sería como leer los textos de 
Kalachakra, que contienen extensas enseñanzas de la cosmología a la psicología. 

El Mandala Kalachakra se interpreta en tres niveles, conocidos como el externo, interno y secreto o alternativo.

Externo: alude al mundo físico, a los elementos, el universo, las leyes del tiempo y el espacio, 
relacionando la astronomía, la astrología y la matemática.

Interno: corresponde a los elementos, la estructura, las propiedades físicas y psíquicas asociadas a la 
energía del cuerpo humano.

Secreto o Alternativo: es el resultado de la práctica del yoga que permite llegar a un estado de 
iluminación y purifica los chakras interno y externo. La doctrina, la trayectoria y fruto de una deidad 
de meditación particular, y el mandala, su palacio.

Kalachakra, es la deidad, que reside en el centro del Mandala y su palacio está construido por nuestros propios Mandalas personales: cuerpo, habla, mente e iluminación. 
El cuadrado interno del Mandala está a su vez dividido en cuatro triángulos, originados al trazar las diagonales. 

Estos cuadrantes presentan los muros, puertas y centros. 

Sus colores y asociaciones características son:

Azul o negro: oeste (abajo): aire
Rojo: sur (izquierda): fuego
Amarillo o naranja: este (arriba): tierra
Blanco: norte (derecha): agua

El palacio cuadrado con sus 722 divinidades se asocia a la tierra. 
Los otros círculos representan el agua, el fuego y el aire y se extienden fuera de los muros del palacio.
Los círculos exteriores representan el cosmos, que son la fuente de la astrología tibetana. Las diez 
divinidades que residen en estos círculos exteriores, los círculos concéntricos del Mandala sirven de 
protectores.

El Mandala de Kalachakra se dedica a la paz y el equilibrio físico de la persona y el mundo circundante, entre las no permanentes formas humanas, animales y flores, iconos abstractos, y las sílabas en  sánscrito que conforman el mandala.

Fuente:karmayoga.es

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Interpretacion Jungiana del Mandala -



Jung dice del mandala que señala el aspecto más vital de la vida: su completamiento definitivo. 
Así mismo dice que las cuatro orientaciones que aparecen en ciertos mandalas se relacionan con la necesidad humana de orientación psíquica. 
Relaciona esto con las cuatro funciones en que divide la conciencia humana: pensar, sentir, intuir, percibir. 

En los yantra que representan la unión Shiva-Shakti, Jung ve la unión de los opuestos, la integración, la unidad. 
Le interesa la tensión entre los polos, el dinamismo que esto supone, implica un proceso, la creación de algo, un llegar a ser. 
Asemeja esta unión al círculo mismo que para él es el completamiento de la psique o sí-mismo; también supone la iluminación o la perfección absoluta.

Jung considera que el hombre moderno está desintegrado, separado de sí-mismo, por esto dice:

" Hoy día el símbolo geométrico del círculo ha vuelto a desempeñar un papel importante en la pintura. 
Pero con pocas excepciones, la modalidad tradicional de representación ha sufrido una transformación característica que se corresponde con el dilema de la existencia del hombre moderno. El círculo ya no es una figura de un solo significado que abarca todo un mundo y domina la pintura. A veces el artista lo quita de su posición dominante y lo reemplaza por un grupo de círculos negligentemente ordenados. A veces el plano del círculo es asimétrico."

"(...) El círculo es un símbolo de la psique. 
El cuadrado es un símbolo de materia terrenal, del cuerpo y de la realidad. 
En la mayoría del arte moderno, la conexión entre esas dos formas primarias es inexistente o libre y casual. 
Su superación es otra expresión simbólica del estado psíquico del hombre del siglo XX: su alma ha perdido las raíces y él está amenazado por la disociación. (...) Pero la frecuencia con que aparecen el cuadrado y el círculo no debe desdeñarse. (...) esas formas aparecen, a veces, como si fuesen gérmenes de un nuevo crecimiento".

Para Jung el mandala es una forma arquetípica, de ahí que aparezca en diferentes culturas lejanas entre sí. 
Al mismo tiempo considera que la comprensión del arquetipo resulta curativa, con lo cual viene a ser lo mismo que meditar largamente sobre la imagen fijando la atención en ella, tal y como proponen las culturas orientales. 
Al parecer los mandalas más impresionantes son los que surgen directamente de la imaginación sin que haya un pensamiento o propósito preconcebido. 
Se utilizan para restablecer el orden perdido con anterioridad y especialmente con un propósito creador, dar a la luz algo nuevo que no existía antes; ambos propósitos se complementan.


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Hacer Mandala de Arena - Arte milenario

Los Mandalas (o mándalas) son diagramas o representaciones esquemáticas y simbólicas del macrocosmos y el microcosmos, utilizados en el budismo y el hinduismo. Estructuralmente, el espacio sagrado (el centro del universo y soporte de concentración), es generalmente representado como un círculo inscrito dentro de una forma cuadrangular. En la práctica, los yantra hindúes son lineales, mientras que los mándalas budistas son bastante figurativos. 

Los Mandalas de arena es una antigua tradición practicada por los monjes budistas del Tibet. 
Consiste en armar un mandala con granos de arena coloreados, luego es santificado y destruido como parte de un ritual.



La mayoría de las imágenes muestran el proceso de 30 días de creación de un mandala medicinal hecho por dos monjes budistas del monasterio Namgyal en New York. 




Tradicionalmente se usan pequeñas piedras de colores y no arena teñida. 



Se necesita extremo cuidado y mucho tiempo (semanas), incluso cuando trabajan varios monjes. 










Mandala dedicado a la paz mundial y a la cooperación entre países (Mandala Kalachakra) 


Después de la santificación del mandala, los monjes proceden a destruirlo. La destrucción es a veces estructurada y a veces caótica, por ej cuando se encuentra en lugar de paso de personas, se alienta a que pisen sobre este para demolerlo. 





Finalmente la arena es depositada en el agua: “Este proceso simboliza la continuidad de la vida y el ideal de no apegarse a cosas materiales” 


Ritual del Mandala de Arena


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Buda Hayagriwa - Elimina las Fuerzas Negativas - Su Mandala - Mantra


Hayagrihwa es una deidad iracunda; tiene ese gran poder de cortar y eliminar para siempre de nuestras vidas toda influencia negativa que el ambiente y las personas ejercen sobre nosotros. 

Efectos negativos como la magia negra, la envidia y los celos. 

El gran liberador de toda influencia sobrenatural.

Su Mandala


Mantras

Hri Vajra Krodha Harya Ghiwa Hulu Hulu Hum Pak


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