11 de julio de 2017

Los Macabeos - Heroes De La Fe Judia -

Los Macabeos
Desde al año 164, hasta el 63 antes de Cristo.

Los Macabeos, en hebreo , Makabin , organizaron un movimiento judío de liberación, que luchó y consiguió la independencia de Antíoco IV Epífanes, rey de la dinastía helénica seléucida, sucedido por su hijo Antíoco V Eupátor.

Los “Seleucidas”, son descendientes de Seleuco, rey que asumió el mandato en el oriente, Siria, una de las cuatro regiones en que se dividió el Imperio Griego, tras la muerte de Alejandro. Simbolizado en una de las cuatro cabezas del leopardo descrito en la visión de Daniel, 7:6.

Los macabeos fundaron la dinastía real asmonea, proclamando la independencia judía en la Tierra de Israel durante un siglo, desde el 164 al 63 AC. Aún son recordados nacionalmente por el pueblo hebreo en la festividad de Januká. Más aún, son considerados héroes nacionales del pueblo de Israel, y la rebelión es conmemorada cada año.

El término “Macabeo” es utilizado en ocasiones para designar a la Dinastía Asmonea, aunque técnicamente los auténticos Macabeos fueron Judas y sus seis hermanos. El nombre “Macabeo”, era un apodo personal de Judas, las posteriores generaciones no fueron descendientes suyas. No existe una explicación definitiva del significado del término, una opción es que deriva del arameo maqqaba, “el martillo”, en reconocimiento de su ferocidad en el combate. También es posible que el nombre Macabeo sea un acrónimo de un verso de la Torá:

Los Macabeos dirigieron al pueblo judío en su lucha por la libertad respecto del poder sirio de los Seléucidas. 
Sus hazañas y las leyendas que les rodean se narran en los libros deuterocanónicos de los Macabeos del Antiguo Testamento. Los más destacados miembros de la familia son los siguientes:

Matatías.

Sacerdote de Modin, al noroeste de Jerusalén. En el 168 AC., el rey Seléucida Antíoco IV Epífanes, prohibió el judaísmo y también decretó que se erigieran los altares a los dioses griegos en el Templo de Jerusalén, y en las ciudades del país.

Matatías mató a un judío helénico que se adelantó para ofrecer sacrificio a un ídolo griego, en el pueblo de Matatías. En el 167 AC., Matatías huyó a las montañas de Judea con sus cinco hijos, y muchos judíos fieles, desde donde dirigió una rebelión contra Antíoco. Murió poco después, dejando a su hijo Judas al mando de la rebelión.


Judas.

Tercer hijo y sucesor de Matatías. Judas fue uno de los mejores generales de la historia judía, quien, con unos pocos miles de seguidores, derrotó a las fuerzas Seléucidas, numéricamente superiores, en una serie de contiendas, 166-165 AC. En diciembre del 165 AC., dirigió su ejército insurgente hacia Jerusalén, volvió a tomar el Templo, que había sido utilizado para celebrar ritos helénicos durante los tres años anteriores, y después de una ceremonia de purificación, fueron restituidos los ritos judíos.

Esta purificación y restauración se conmemora anualmente a través de la fiesta judía del Januká. Judas lanzó varias campañas militares contra los enemigos de los judíos en Judea y en sus alrededores, y como resultado el reino sirio Seléucida reconoció la libertad religiosa de los judíos en el 163 AC. Judas comenzó a trabajar por la independencia política judía de Siria, con la ayuda de Roma. Sin embargo, las disensiones entre los judíos debilitaron su posición. Aunque Judas obtuvo una gran victoria sobre los Seléucidas en Bet-Jorón, al noroeste de Jerusalén, en el 161 AC., murió en una batalla posterior cerca de Elsa.

Este Judas es el “martillo”, de quien deriva el apellido Macabeo


Jonatán.

Hermano y sucesor de Judas, hijo menor de Matatías. Tras la muerte de Judas, Jonatán continuó durante tres años dirigiendo un pequeño grupo de insurgentes. En el 157 aC., los sirios, preocupados
por sus propias luchas internas por el poder político, firmaron la paz con él. En el 152 Jonatán se aprovechó de los problemas de Siria, y se convirtió en sumo sacerdote de Jerusalén, y administrador de Judea.
Después, alternativamente apoyó a los reyes y pretendientes sirios, contraponiendo a unos contra otros, mientras aumentaba el territorio y el poder judíos. En el 143 AC. Trifón, pretendiente al trono sirio, decidió aplastar el poder de Jonatán a quien temía como amenaza a su propia influencia. Jonatán fue hecho prisionero a traición cerca de Bet-Shan (actual Beit Shean) por Trifón, y asesinado.


Simón.

Sucesor y hermano de Jonatán, segundo hijo de Matatías. 
En el 142 aC. negoció un tratado con Siria, a través del cual Judea era reconocida políticamente independiente. Los sirios fueron expulsados de la ciudadela de Jerusalén. 
En el 141AC. una gran congregación del pueblo y sacerdotes judíos eligieron a Simón sumo sacerdote y gobernante civil, haciéndose ambos cargos hereditarios para la familia de Simón. 
Éste fue asesinado por su yerno y principal rival.


Juan Hircano o Hircán I.

Hijo y sucesor de Simón, gobernante desde el 134 hasta el 104 AC. Hijo menor de Simón, sucedió a su padre en sus cargos antes de que sus rivales pudieran reclamarlos eficazmente. Juan liberó Judea de la influencia siria y, en una serie de campañas militares, expandió sus dominios para incluir las provincias de Idumea y Samaria, partes de Galilea, y territorios al este del río Jordán. Colonizó estas regiones y convirtió a muchos de sus habitantes al judaísmo. Aunque Juan nunca se proclamó rey, gobernó a través de una corte, designándose sumo sacerdote y líder de la confederación judía, y acuñó monedas que llevaban su nombre.

Estaba próximo a algunas ideas helénicas, incluso cambió los nombres hebreos de sus hijos por nombres griegos. Su alejamiento de los ideales de los primeros Macabeos le enfrentó a la popular facción, posteriormente conocida como de los fariseos, precipitando así la lucha religiosa entre facciones que fue dominante durante la historia del periodo judaico. Sin embargo, la confederación judía alcanzó su mayor prosperidad durante su reinado.


Aristóbulo I.

Rey de Judea, (104-103 a.C.), hijo y sucesor de Juan Hircano.


Alejandro Janneo.

Hermano y sucesor de Aristóbulo I, rey desde el 103 al 76 AC. Se convirtió en rey y sumo sacerdote mediante el matrimonio con la viuda de Aristóbulo, Salomé Alejandra. Siguiendo la política de Juan Hircano, conquistó y convirtió al judaísmo los territorios vecinos, expandiendo el reino Asmoneo hasta su mayor extensión. Fue dictatorial y despiadado y su reinado estuvo marcado por intrigas y luchas internas. Murió durante el asedio a una ciudad griega.



Salomé Alejandra.

Reina de Judea desde el 76 hasta el 67 a.C., esposa de Aristóbulo I y, tras su muerte, esposa de Alejandro Janneo. Salomé apoyó a los fariseos y convirtió a sus líderes en asesores principales de política interna. Su vida y reinado concluyeron justo antes del inicio de la guerra civil entre sus hijos Hircano II (que apoyaba a los fariseos) y Aristóbulo II.


Hircano II (Hircán II) 110-30 AC.

Hijo de Salomé Alejandra y Alejandro Janneo. 
En el 76 AC. fue nombrado sumo sacerdote y gobernante de Judea por su madre. Su hermano menor, Aristóbulo II, se hizo con el gobierno y obligó a Hircano a realizar un acuerdo a través del cual Aristóbulo mantenía el poder temporal e Hircano el religioso. Por entonces, el idumeo Antípatro, ciudadano de Jerusalén influyente y ambicioso, se ofreció a ayudar a Hircano II para que recuperara el trono.

Antípatro dirigió una revuelta en apoyo de Hircano, e inició una guerra civil general, 67-63 AC.. En el 63, el general romano Pompeyo Magno entró en guerra, capturó Jerusalén y exilió a Roma a Aristóbulo II y a su familia cercana, junto con otros muchos judíos, restableciendo a Hircano II como sumo sacerdote, aunque no como rey. Pompeyo también redujo en gran medida el territorio judío.

Tras la muerte de Pompeyo en el 48 AC., Hircano y Antípatro apoyaron a Cayo Julio César, y a cambio, en el 47, Antípatro fue nombrado procurador (gobernador romano) de Judea, e Hircano II fue confirmado como sumo sacerdote, y se le dio un poder político limitado (etnarca). Además, se devolvieron los territorios judíos tomados por Pompeyo, y se retiró a todos los soldados romanos de Judea.

César fue asesinado en el 44 AC. y Antípatro en el 43. En el 40 AC. Antígono, hijo de Aristóbulo II, y último de la línea Asmonea, capturó a Hircano con la ayuda de las tropas partas. Antígono se proclamó rey de Judea.

En el 39 AC. el Senado romano declaró a Herodes, conocido como Herodes el Grande, rey de Judea. Herodes fue enviado a Judea al mando de una fuerza romana con la que consiguió capturar a Antígono en el 37 AC., y sentenciarlo a muerte. Herodes trajo entonces a Jerusalén al anciano Hircano II. Sin embargo, Hircano se vio implicado en una conspiración contra Herodes, de la que fue encontrado culpable y ejecutado en el 30 AC.


Resumen de lo que suscitó la rebelión Macabea:

El pueblo judío tenía que dejar sus propias tradiciones y ordenanzas, para seguir costumbres paganas.
Ignorar el día de reposo, el Shabbat,
Eliminar los días de las celebraciones a Jehová,
Profanar el Santuario y las cosas santas,
Erigir altares a los ídolos,
Eliminar los escritos sagrados, olvidar la Torah y cambiar su práctica,
Abolir la circuncisión,
Incitar y obligar a comer cerdo, y demás animales impuros, entre otras.
El que no obrara conforme a la orden del Rey Antíoco Epifanes, debía morir

Aportes de los Macabeos para el Nuevo Testamento.

Rechazo a rendir culto a los dioses griegos, lo que dio origen a la rebelión macabea.
Independencia política de Siria, “Seleucidas”.
Limpieza ritual del Templo, restableciendo los servicios tradicionales judíos, fiesta de Januká.
Januká, hebreo, llamada también la Fiesta de las Luces, es una festividad judaica; celebrada durante ocho días, conmemora la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía a manos de los macabeos sobre los griegos, y la posterior purificación del Templo de Jerusalén de los ídolos paganos, en el siglo II AC.

Un día de fiesta de la dedicación, Januká, Jesús declaró a los judíos que era “el Cristo”, el Hijo de Dios, Juan 10:22-29.

La tradición judía describe un milagro, en el que pudo encenderse el candelabro del Templo durante ocho días consecutivos, con una exigua cantidad de aceite, que alcanzaba sólo para uno. Esto dio origen a la principal costumbre de la festividad, que es la de encender, en forma progresiva, un candelabro de nueve brazos llamado januquiá, uno por cada uno de los días, más un brazo “piloto”.

Januká se celebra el 25 de Kislev del calendario judío, fecha que ocurre entre fines de noviembre y comienzos de diciembre del calendario gregoriano.

Uno de los mayores méritos de los Macabeos, es la purificación de la devoción judía a la fe de los Patriarcas; así como mantener la identidad del pueblo de Dios, frente a la imponente y seductora cultura griega.

Los Macabeos tuvieron el privilegio de ser instrumentos de Dios, para preparar el escenario al Mesías Libertador.


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