28 de noviembre de 2014

Cardo (Cynara Cardunculus) - Plantas Medicinales -

El Cardo es una planta herbácea, de tallo gigantesco,
erguido y densamente cubierto de hojas espinosas y lanceoladas.

Las hojas son lisas en la cara superior, volviéndose
tomentosas en la cara inferior.
Los tallos rematan en globulosas cabezuelas que parecen pequeñas alcachofas espinosas, de flores azules.

La planta es originaria de la cuenca mediterránea y era muy conocida y apreciada por griegos y romanos en virtud de sus propiedades culinarias.

En efecto, el Cardo se ha utilizado en la alimentación
humana desde hace mucho tiempo y según algunos resulta incluso más sabroso que la propia alcachofa, de la cual es pariente próximo.
El Cardo florece en verano.


Al ser una planta de cultivo, es fácil encontrarla en cualquier zona del país, pudiendo haber distintas floraciones en función de la zona en que se encuentre.

De la recolección interesa, para uso terapéutico, las hojas, que se suelen recoger a mano en la época de plena floración; posteriormente se ponen a secar extendidas sobre cañizos y a la sombra.
En algunas zonas el secado se realiza en secaderos, no sobrepasando los 40ºC.
Para consumo humano se recogen las pencas.
En el cardo podemos encontrar flavonoides, ácido clorogénico, un jugo amargo llamado cicinarina,
sales de potasio y un polímero que por hidrólisis libera fructosa.
También se ha comprobado la presencia de fermento Lab o quimosina, capaz de cuajar la
leche.
Pero por lo que más se aprecia el Cardo es por ser un excelente alimento dietético para aquellas personas que no toleran bien la fécula, sobre todo para los diabéticos.
Otras propiedades que se le atribuyen son como colerético, colagogo, diurético y hepatoprotector.

Se emplea con éxito contra la ictericia, así como en cualquier enfermedad de las vías biliares.
También se utiliza como hierba de cuajo, por el fermento Lab, empleándose mucho en la fabricación de quesos.

Para la preparación del cuajo la parte utilizada es la flor, que debe cortarse cuando se abre la
alcachofilla; posteriormente se deseca a la sombra y se guarda herméticamente.
En general, la mejor manera de aprovechar las virtudes del cardo es comiéndolo en cualquiera
de las múltiples preparaciones que existen, incluso crudo.

Es un alimento muy agradecido, capaz de adquirir el sabor que se le quiera dar.

Según la leyenda, Enrique VIII era un gran apasionado del Cardo, hasta tal punto que lo degustaba a todas horas, con una pasión desproporcionada.

Otra agradable manera de ingerir esta planta es en forma de bebidas amargas y licores.

- Decocción. Por cada taza se emplea una cucharada grande de hojas de cardo desecadas y troceadas.
Se mantiene el agua hirviendo durante 10 minutos.
La dosis es de 2 ó 3 tazas al día, después de las comidas.

- Uso del Cardo como Cuajo. Como hemos comentado previamente, se emplean las flores, que se ponen a macerar en agua durante unas cuantas horas; pasado este tiempo se filtra el agua y se añade sobre la leche, calentada a no más de 40ºC.
Luego se remueve para que se mezcle bien la leche con el agua y se deja reposar para que cuaje.

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