20 de noviembre de 2017

Ain - El Significado Místico de las Letras Hebreas -


Ain

Providencia Divina

"Ella (la tierra de Israel) es la tierra que Di-s tu Di-s pretende; los ojos de Di-s tu Di-s están siempre (mirando) en ella, desde el principio del año hasta el fin del año".

El ciclo anual, desde el principio al final ("el final incluido en el principio"), alude al "ciclo infinito", el secreto de la letra samej, como se explicó antes. 
La Providencia Divina, los "ojos" de Di-s controlando el ciclo, es el secreto de la letra siguiente ain, que significa "ojo". 

Aunque la revelación primordial de la Providencia sobrenatural es en la Tierra de Israel, se le ordena al judío en exilio crear algo de la santidad existente en cada uno, en cada una de las escalas de la diáspora, reconociendo las Providencia Divina donde quiera que esté.

Al entrar a la Tierra de Israel, la segunda ciudad a ser conquistada por Ioshúa fue Ai, que se escribe ain-iud, forma abreviada de la ain (ain-iud-nun, donde la nun cae) "el Ojo". 
Jericó, la primera ciudad a ser conquistada, viene de la palabra hebrea reaj, el sentido del olfato. 
En el jasidismo se enseñó que el origen de este sentido es en keter, la sensibilidad supraconciente que dirige la motivación del Deseo o Voluntad. 
La palabra hebrea para la "tierra", eretz, deriva de la palabra ratzón, "deseo", como enseñan nuestros sabios: "¿Porqué es llamada eretz? Porque desea hacer la Voluntad de su Creador". La vista es el primer sentido conciente, correspondiente a la sefirá de jojmá, "sabiduría".

En la conquista de Jericó, Ajan - relacionado a la palabra ain [la caf de Ajan equivale a la guematria de la escritura completa de la iud (iud-vav-dalet) de ain, 20] - codició el botín prohibido. 
El trágico resultado fue la derrota inicial de Israel en la batalla de "el Ojo". Codiciar, es el defecto espiritual de la visión del ojo. 
Sólo cuando el pecado de la codicia fue rectificado, se entregó "el Ojo" al pueblo judío. Ante la derrota inicial, Ioshua cayó desesperado sobre su rostro, más Di-s le ordenó: "Alza, santifica al pueblo.... Hay algo maldito en medio de ti, Israel; no te podrás imponer a tus enemigos hasta que no lo remuevas de tu seno". 
Se le dijo a Ioshúa "alza", aunque el pueblo no se podía "alzar". 
Esto alude al secreto de los dos círculos concéntricos de la letra samej: el círculo exterior y estático, que sostiene la caída de la nun, y el dinámico e interno, dirigido en definitiva por la Providencia Divina de la Ain.

La escritura completa de la letra ain equivale a 130, o 5 veces 26, siendo 26 el valor numérico del Nombre Havaiá. 
En Cabalá, este fenómeno se aprecia al entender que el ojo posee cinco poderes Divinos. El ojo derecho posee cinco estados de bondad, mientras que el izquierdo posee cinco estados de severidad o poder. 
En los salmos, encontramos dos versículos en relación a la Providencia de Di-s sobre el hombre. Uno dice: "El Ojo de Di-s está sobre el que es temeroso de El". 
El otro asevera: "Los Ojos de Di-s están en los tzadikim". 
El atributo de temor a Di-s, se refiere a la conciencia de la sefirá de maljut, "reino", asemejado a la mujer virtuosa: "la mujer temerosa de Di-s, ella será alabada". Maljut está constituida y dirigida por los cinco "poderes", el secreto del ojo izquierdo de Di-s. 
Por esta razón, en el primer versículo "Ojo" está en singular, refiriéndose sólo al ojo izquierdo. 
En la "figura masculina", correspondiente a los seis atributos emotivos del corazón, la Providencia refleja el balance entre las cinco bondades junto con los 5 poderes de Di-s. Por eso en el segundo versículo, aparece la forma plural "ojos", en referencia a ambos Ojos de Di-s.

Se enseña asiduamente en el jasidismo, que ese ojo en singular encierra una referencia oculta al "ojo siempre abierto" de keter, la supraconciencia. 
Aquí, el singular es el secreto de "todo es correcto", como está escrito "no hay lado izquierdo en el Anciano, todo es derecho". 
El temor a Di-s, que es el recipiente del alma para contener y revelar este tan escondido y supremo nivel de Providencia, es el temor reverencial frente a la percepción de la Luz Trascendente de Di-s, permeando cada punto de la realidad, como se enseñó en el secreto de la Samej.

En el servicio Divino del alma, estos tres niveles de Providencia corresponden a las tres etapas de servicio: sumisión, separación, y dulcificación, como fue enseñado por el Baal Shem Tov. 
Todo esto lleva a su enseñanza fundamental y que incluye a todas, en relación a la "Providencia Divina particular". 
La experiencia inicial de que incluso la más minúscula de las acciones propias es observada y registrada Arriba, lo lleva a uno a un estado de sumisión y temor al Reino de los Cielos, cuyas Ley y Orden controlan el universo. Uno entonces experimenta cómo los Ojos de Di-s observan y custodian amorosamente a cada uno de los hijos de Israel. 
Esto lo hace percibir la separación existencial entre lo sagrado y lo profano, lo justo y lo injusto, y a identificarse con el bien. 
Finalmente, uno experimenta el Ojo Infinito de Di-s dirigiendo toda cosa creada hacia la definitiva realización de su cometido, llevando de esta manera a toda la Creación a consumar su Propósito Divino. 
De esta manera, este temor que sentimos, es en definitiva por enfrentarnos a la revelación del Amor Infinito de Di-s hacia todo ("todo es correcto). 
Este es el secreto de endulzar.




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