24 de noviembre de 2017

Historia Virgen Desatanudos -



De la obra de las Doctrinas Heréticas (III.22.4) de San Irineo, Obispo de Lyon y mártir (año 202), quien a la luz del paralelismo Paulino Adán-Cristo (Romanos 5.21) desarrolla el de Eva-María, afirmando que “Eva por su desobediencia, ató el nudo de la desgracia para el género humano; en cambio María, por su obediencia lo desató”.
Así nace el concepto de la “Virgen Desata Nudos”. Hoy en la antigua Iglesia de San Peter erigida en el año 1067 en Perlach, dentro de la ciudad de Augsburg (Alemania).
Allí existe una representación pictórica, realizada por un artista barroco, cuyo nombre se desconoce. Quien hacia el año 1700-siglo XVIII, hizo una pintura que fuera bautizada como “Nuestra Señora Knotenlöserin” (en idioma alemán Desatanudos) y que en su esencia representa el mas alto concepto de todas las ideas que rodean la constitución de la iglesia, según lo establece el Concilio Vaticano II, que al revalorar este cuadro estableció:
El Padre de la Misericordia quería que, antes de la Encarnación de su Hijo, la Madre predestinada dijera un sí acogedor, para que así como una mujer contribuyó a la muerte, (Eva) así también, una mujer contribuyera a la vida… (María).
Quien observa este cuadro por primera vez queda sorprendido por lo extraordinario del motivo pictórico. No se trata de una pintura de “Madona” ó de la “Madre con su Hijo”. Contemplamos a María. La Inmaculada Concepción: ella está entre el cielo y la tierra como el nuevo comienzo, el gran signo de salvación. Desde la luminosidad de Dios, baja el Espíritu Santo sobre Ella y la circunda de luz. “Tú eres la Llena De Gracia”.
Por ello su cabeza está adornada con doce estrellas, dones de Dios. Es el espíritu de la obediencia amorosa, el cual le enseña a Ella a implorar:
¡Padre, Abba! Hágase tu voluntad, yo soy la servidora del Señor. Su manto se mueve en medio de la plenitud del que da la vida.
Es la Esposa del ¡Espíritu Santo! Ella no tocada por la culpa original, se mantuvo también libre de la culpa personal. Y con actitud segura pone su pie sobre la cabeza de la “Serpiente antigua”, que culebrea alrededor de la luna, como signo de inconstancia y de inconsistencia.
Ella vence al espíritu de desobediencia, de rebelión, de tinieblas, el cual lanza gritos de furor. Contemplamos a María como la Desatadora de Nudos.
El nudo de la desobediencia de Eva está desatado por medio de la obediencia de María, La Virgen, Eva por medio de su incredulidad, ató el nudo del pecado y a este nudo lo desató María por medio de su fe.
Para todos nosotros se trata del mismo “servicio” Ella lo ha cumplido ante todo durante el sacrificio de la cruz. Nosotros lo llevamos a cabo en cada nueva celebración del sacrificio eucarístico, y también a través de nuestra fe, Esperanza y Amor.
También contemplamos a María como Mediadora de todas las gracias. Ella distribuye ahora los bienes que una vez adquirió; por ello es salud en los enfermos, Refugio de los pecadores, Consoladora de los afligidos, Auxiliadora de los cristianos, Madre del buen concejo. Desatadora de todos los nudos.
Uno de los ángeles le alcanza una cinta con nudos grandes y pequeños, separados y amontonados. Esto es el pecado original con todas sus consecuencias, y que está tan anudado en nuestras vidas; nudos de la vida personal, de la vida familiar, de la vida del trabajo de cada uno, en cada vida comunitaria, y también los nudos de los pueblos. Estos nudos aumentan la fragilidad humana y nos defraudan.
También están nuestros pecados propios, obra de nuestra desobediencia, pecados que producen siempre nuevos nudos.
Debido a la resistencia que le oponemos, la gracia no puede fluir libremente a través de la cinta de nuestra vida; pero la Servidora del Señor nos anima para la obediencia; con sus manos bondadosas va soltando un nudo después de otro; y así la cinta resbala, reflejando la luz de la misericordia y de sanación hacia el otro Ángel.
El cual expresivamente, la muestra a quien reza confiadamente y se siente escuchado, como diciendo: “¡Mira lo que Ella, por medio de su intercesión pudo hacer nuevamente!” Confía, y deposita tus problemas y angustias en nuestra Madre Celestial.
El desligue de un nudo determinado se muestra en la escena de abajo.
En medio de la semioscuridad otro Ángel se destaca, es el Arcángel Rafael el cual guía a Tobías (que tiene un pez en la mano y se encuentra con su perro en el medio) hacia la casa de Sara, a quien hará su esposa. (Tob 6:13)
La razón primordial de la novia es, para muchos de los que rezan delante de la imagen, un motivo de matrimonio.
Por la intercesión de María deben encontrarse los futuros esposos, y reencontrarse en paz conyugal los que ya llevan tiempo de casados.
También en este profundo cuadro pueden descubrirse los quince Misterios del Rosario.
Muchos habitantes de Augsburgo, peregrinan hasta Ella, hacen una visita silenciosa, para saludarla y pedirle su intervención.
La Santísima Virgen no está inactiva, sus manos están ocupadas en desatar los nudos de una cinta que bien podemos pensar, es la cinta de la vida del hombre y de la humanidad.

Nos abandonamos con confianza en tus manos, para que deshagas esos dolorosos nudos y los transformes en frutos de Paz.
Coloquémonos frente al cuadro, e invoquemos al Espíritu Santo, dejemos que sea El, quien nos hable y nos permita acrecentar su confianza en la mediación maternal de quien es su Esposa inmaculada.
Y así rezando a la que es Omnipotencia suplicante por su intercesión y la de los Santos Ángeles, se irá resolviendo la maraña de dificultades que entorpece nuestra vida y la vida de Dios en nosotros y en nuestra relación con los demás.
Protégenos a la sombra de tus Alas; cólmanos de tu Amor, rodéanos de tu Consuelo, ilumínanos con tu luz.
Después, cada vez que necesite hacerle una petición, prenda una vela de siete nudos, rece la oración y pida lo que desea, puede dejar consumir la vela completa, o, apagarla con los dedos cuando se queme el primer nudo, y volver a encenderla, al día siguiente, quemando un nudo diario, hasta que se quemen todos; repitiendo la oración y la petición; teniendo Fe, y la seguridad que le será concedido el deseo.
Es recomendable encenderle por lo menos, una vela una vez a la semana.
Los misterios del mundo celestial son infinitos, como también lo son, los misterios de cada una de las manifestaciones de María. Cada una de las expresiones con la que se la conoce a Nuestra Madre, hacen que a su vez, cada una de Ellas, sea encargada de un “rubro” específico.
En el caso de la Virgen Desatanudos, son innumerables los pedidos a Ella realizados, en especial los referentes a: salud, sanación, destrabes espirituales, trabajo y especialmente “cosas o situaciones que están atadas”.
Cuando lleve la imagen de la Virgen por primera vez a su hogar, es conveniente darle la bienvenida, puede decir algo así:
“Virgencita, te recibo con honor en mi dulce hogar, espero que te sientas cómoda y nos acompañes en este valle de alegrías y sufrimientos, nos ilumines y nos guíes.
Luego encienda velas durante 8 días seguidos, (una por día). En el momento que se dispone a encender la vela rece una oración; háblele, y cuéntele quien es usted, su familia, todo lo que quiera decirle.
Haga de cuenta que a su casa llegó una “Amiga” muy querida que aún no conocía, y que, desde ese momento compartirán muchas cosas juntas, háblele como a una persona que quiere mucho y no le piensa ocultar nada.
“Esté seguro que Ella lo va a estar escuchando”. Son muchísimos los milagros y favores recibidos a través de la intersección de la Virgen Desatanudos, en todo el mundo.
Una de las advocaciones de María, es la conocida como: “Virgen Desatanudos”, También llamada “Virgen de todos los Ángeles, Desatadora de Nudos”.
Ella desata todos los nudos que nos tienen atados, tanto en la parte espiritual, como en lo material, o física.
En su forma “mental” algunos nudos son: alteramiento del sistema nervioso; intolerancia hacia las personas, etc.…
Ello impide la armonía y nos cierran posibilidades de progreso.
En la parte “física” encontramos enfermedades como: alteraciones del sistema inmunológico, accidentes, pérdida de objetos, de oportunidades y dificultades económicas.
En el sector “espiritual” descenso en el sistema energético, desaliento, dificultad para relacionarse en el amor y la amistad.
Todos estos síntomas y otros más, son nudos que impiden la felicidad, la armonía y principalmente, poder “vivir con tranquilidad”.


Fuentes Consultadas
Padre Hollman Loñdono
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