11 de diciembre de 2017

Karma y Reencarnacion -



(1) El Hombre celeste se va a enriquecer con doce tipos de energías
diferentes llamadas zodiacales.
(2) Al descender al plano Solar se transforman en siete energías.
(3) Al descender al plano Terrestre se expresan como cuatro más densos y
tres más sutiles.



Fuera de la Tierra y dentro del Sistema Solar: 
Existen energías tanto positivas como negativas para la evolución del hombre.
Fuera del Sistema, ocurre lo mismo.
Los Señores del Karma protegen y le dan a los hombres escudos energéticos al moldear sus cuerpos sutiles.

Desde la finalización de la Edad de Oro, el hombre fue perdiendo este conocimiento. 
Los Sres. del Karma debieron establecer nuevas operativas para balancear los peligros que corren los hombres, de los propios hombres.
Esto es muy visible en esta edad de Hierro. 
Por ello, quienes así actuaron, al reintegrarse al hombre celeste quedarán en lugar diferente al del cual partieron y allí se reintegrarán al Todo.

Cuando la vida de ese segmento vuelva a fraccionarse para el descenso de almas individualizadas, pasarán por experiencias opuestas que rearmonicen las situaciones anteriormente creadas.

Esta compleja tarea es función protectora para la evolución equilibrada del único hombre que existe, que es el Hombre Universal, que evoluciona aquí, ahora y siempre, a través de los chasis corporales que somos toda la humanidad.

En suma, los Sres. del Karma protegen la evolución de los reinos de vida en la Tierra y en particular del reino humano u Hombre Celeste, tanto de fuerzas inadecuadas para él provenientes del sistema solar, o de fuera de él, o de la propia Humanidad, e incluso de los eventos que la propia tierra y su Logos producen.
Entonces: ¿Quién es el que reencarna?
El Hombre Celeste. O sea al Alma Grupal de la Humanidad y
Quien encarna a través del Alma Grupal?
El Espíritu Universal que es sólo Uno, en todo el universo.
Yo soy parte del Hombre Celeste.
Yo soy el Hombre Celeste.
Yo soy el Espíritu en la Tierra.

La Tierra es nuestra nodriza y nuestro hogar.
El Sol (El Espíritu) es nuestro Padre.
La Luna (El Alma Grupal) es nuestra Madre.
El Viento (El Karma) nos moldeó y llevó en su seno.
Por ello todo el telesma, el poder del Universo,
está entero cuando se expresa a través del Hombre en la Tierra.




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