8.07.2017

La Santeria no es Vudu - Parte IV - Tarot de Los Orixa -


Hasta ese momento, esta persona no había tenido ningún contacto con el mundo vudu, pero a partir de entonces decidió que quizás esa seria la única forma de arreglar ese entuerto.
Dos días mas tarde se dirigía a la casa de esta sacerdotisa del vudu, y a pesar de no ser un gran conocedor sobre este tema, con tan solo ser habitante de Nueva Orleans, sabia lo elemental, lo que todo el mundo sabe pero calla, lo que se rumorea...
Por tanto, con el llevaba todos los datos de esa mala relación: fotos, un regalo, que una vez ella le había obsequiado..., todas las cosas que el creía podían ser útiles.
Su sorpresa fue encontrarse con una mujer bastante mayor, pero con una agilidad sorprendente.
le recibió con sus pies descalzos, una blusa negra, pollera de muchos colores vivos y un pañuelo rojo atado por delante.
Luego de explicarle su situación, observandole largamente y sin proferir palabra alguna mientras hablaba, al terminar le dijo:
- Estamos en luna nueva, en estos momentos ella esta con fuerza...Hay que esperar.
Quiero que hagas el amor con esta mujer en alguna de las tres primeras noches de luna llena, pero no antes de las once y media de la noche, trata de cortar durante la relación algún mechón de pelo, o robale alguna prenda intima mientras se baña.
Dejame el nombre completo, su dirección y si tiene algún apodo.
Dime su color de pelo, el de su tez, el de sus ojos, su fecha de nacimiento o su edad.
Y continuo: ¿ Tienes dinero suficiente?, pues te hará falta - y sin darle tiempo a contestarle le dijo -.
Cuando reunas todo compra un corazón de oro, una media medalla con forma de dos corazones, haz inscribir las iniciales de cada uno en ambas mitades y dos cadenas de oro, exactamente iguales y con eslabones en numero impar, un cuchillo nuevo, siete botellas de ron, y si algo se me olvida, ya te lo pediré.
Vuelve cuando tengas todo, pero no dejes pasar mucho tiempo. Regresa al otro día de hacerle el amor, pero no aquí, sino en este lugar...
Confundido y algo preocupado, salio de la casa sin preguntarle cuanto le debía por los servicios de ese día.
A lo que la mambo dijo:
- No te preocupes...
Y sin mas le cerro la puerta, y dándose cuenta de que era una mujer de pocas palabras y bastante expeditiva, emprendió su marcha.
Esos días pasaron para el de forma muy lenta, supongo que por su ansiedad, y durante ellos estuvo tentado a comentarle todo a su empleada y a pedirle consejo, pero su desorientacion era tan grande como su desesperacion.
Empezó a comenzar su operativo: primero debería convencer a su ex amante de volverse a unir, para lo cual había pensado encontrarse previamente en alguna confiteria para que el choque no fuera tan violento.
Así lo hizo, y consiguió reunirse con ella. Le comunico su decisión de continuar la relación, aunque no de manera tan frecuente, para no despertar sospechas, ya que, por lo visto, era bastante intrigante.
También le dijo que de ahora en mas, iba a ayudar economicamente mucho mas que antes.
Es decir, trato de no herirla, y de hacerle creer y convencerla de que no se traía nada entre manos.
Luego de verse varias veces, llego la segunda noche de luna llena, en donde habían convenido encontrase en la casa de ella para tener mayor intimidad.
En todo ese tiempo trato de demostrarle su arrepentimiento por haber querido interrumpir la relación, y ella, por su parte, representaba el papel de una amante perfecta, comprensiva, tierna y desinteresada.
De esta forma consiguió lo que la mamaloa le había pedido, sin problemas había conseguido rescatar, mientras acariciaba su cabeza, algunos cabellos y en un descuido de esta mujer se había apoderado, abriendo un cajón de su cómoda, de una prenda interior.
Con todo este arsenal, se dirigió hacia la dirección que le había dado la sacerdotisa, resultaba ser un templo vudu, situado en las afueras de la ciudad.
Así fue su primer contacto con Erzuli Ojos Rojos, quien "cabalgaba" en el cuerpo de la mambo, tomando ron con pimienta y, a la vez, escupiéndolo hacia la concurrencia.
Con contorsiones en el cuerpo se le fue acercando, mientras el, en el otro extremo del salón, sentado como en un gran sillón, diviso a la sacerdotisa que había ido a consultar, quien con un movimiento de cabeza saludo, y daba como tácitamente entendido que loa iba en busca de lo que se había pedido.
Al poco tiempo ella ya estaba allí, enfrente de el, bailando sensualmente alrededor suyo, mientras envolvía un paquete atándolo con las cadenas de oro que este, había llevado.
Después, Erzuli Ojos Rojos desgarro con su propia boca el cogote de una gallina, bebió un poco de su sangre (o eso parecía), y siguió bailando, mas tarde apareció con un corazón sangrante de gallina, el cual el vio que lo envolvía en papeles, asegurando todo con una de las cadenas de oro que había llevado.
Al decir de este hombre, otras personas comenzaron a bailar alrededor de lo que se conoce como "poto mitán", especie de poste que se encuentra en la mayoría de los "hounfort", mientras otros aparentes oficiantes dibujaban cerca de este signos con granos de maíz o polvo que parecía ceniza.
Entre estruendos, gritos y latigazos, golpes en el suelo, hombres que danzaban con un machete en mano, se le acerco Erzuli, quien con gestos y ademanes parecía decirle que ya podía irse, pero antes tomo una vasija que contenía algún liquido, lo hizo darse vuelta y le echo por encima de su cabeza, en forma de chorro de agua, lo que ese recipiente contenía.
Al salir, muchos de los "cabalgados" le abrían paso, miro hacia atrás y vio a su "consultora" quien con un brillo especial en sus ojos le despedia asintiendo con su cabeza.
Inmediatamente al otro día volvió al domicilio particular de la mamaloa, quien le entrego una parte de la media medalla con su cadena de oro, diciéndole que cuanto antes se la pusiera en el cuello de esa mujer, pero que al hacerlo no la mirase a los ojos, que salivara discretamente en el piso, como si se hubiera ahogado con algo, y que carraspeara si fuese necesario, y que si ella le preguntaba por su otra parte, el le contestaría:
- Que por motivos que ella ya sabia el no podía usarla, pero que de igual forma obraría en su poder...
El quiso preguntar muchas mas cosas a la sacerdotisa, a lo que ella solo contesto:
- Los espíritus saben...
Al poco tiempo pudo cortar definitivamente la relación, con esa mujer, quien sospechosamente, al plantearle tal ruptura, no parecía sorprenderse, tampoco le provoco posteriormente ningún otro trastorno, no volviendo a interferir en su vida.
Mas tarde pudo enterarse que ella le había hecho un trabajo espiritual para amarrarlo de pies y manos, para que nunca cortase o rompiera la relación, y para que ella, poco a poco, lograra tener mas influencia sobre su vida y sobre sus decisiones.
Aprendió que ella también frecuentaba el vudu y que, presumiblemente, el había cedido a sus encantos debido a una brujería solicitada y que el se pudo deshacer debido a que el había solicitado un trabajo mayor y muy bien pago.
Esta mujer no volvió a insistir, porque sabia muy bien que el estaba enterado de todo y que realmente ella había caído en su propia trampa a aceptar la cadena con el mismo corazón, pues fue "enlazada" (por la acción de cerrar con el cierre de seguridad de la cadena de oro) con la joya y con las propias manos de quien antes había sido su propia víctima.
En estos casos se produce como una "propia aceptacion del encantamiento", es como autohechizarse, y querer contrarrestarlo es provocar la ira de la fuerza que antes la había apagado volviéndose en su contra y corriendo grave peligro.

Ver Parte V



Fuentes Consultadas
Alfaomega.es

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